“Ayúdenme en esto que estoy pasando, porque la verdad que no puedo más. Estoy esperando respuestas de todos lados y nadie se quiere comprometer. Estoy sufriendo mucho con mi mamá, somos las dos solas, no tenemos familia. Están empujándome a que yo termine con mi vida”, le escribió la joven a las autoridades sanitarias pero no recibió respuesta.
La joven de Rawson finalmente tuvo un aborto espontáneo y ahora su madre reclamará porque considera que su hija vivió un proceso de revictimización.
La presentación judicial no solo alcanzará a la directora del Hospital, María Pilar Muroaga, sino también al jefe de Ginecología y Obstreticia, Leandro Accardo, entre otros médicos, y al propio subsecretario de Programas de Salud de Chubut, Adrián Pizzi.
La Ley Protocolo de abortos no punibles (Ley XV Nº 14 DJP) fue sancionada por la Legislatura Provincial hace un año. Sin embargo, el caso de la joven cuyas iniciales son S.L.G. indica que su aplicación en casos concretos aún está alejada de la realidad. Por eso ahora su madre presentará una denuncia ante la justicia, patrocinada por Sandra Grilli, quien también fuera abogada de la madre de la primera joven en la provincia que pidió la realización de un aborto no punible el año pasado en Comodoro.
DENUNCIA EN LA JUSTICIA
Según indicó Grilli a Diario Patagónico, “la denuncia fue elaborada y estimamos que en los próximos días la estaremos presentando. Básicamente se plantea responsabilidades entre los funcionarios del área de Salud y los médicos del Hospital que no actuaron como debían. Pero además objetamos por ejemplo la respuesta de la directora del Hospital que rechaza la práctica citando la cláusula de conciencia, cuando la cláusula de conciencia es de carácter individual y no institucional”.
Recordó además que ante un pedido similar las instituciones tienen cinco días para expedirse, “pero en este caso, como en los anteriores, el plazo se amplió perjudicando seriamente a los jóvenes”.
DOS MESES
La joven de 16 años remitió una carta a la directora del Hospital, María Pilar Muroaga, en la que pedía: “Ayúdenme en esto que estoy pasando, porque la verdad que no puedo más. Estoy esperando respuestas de todos lados y nadie se quiere comprometer. Estoy sufriendo mucho con mi mamá, somos las dos solas, no tenemos familia. Lloro todo el día, no puedo dejar de pensar qué van a hacer conmigo, tengo mucho miedo y ya no sé qué hacer. Están empujándome a que yo termine con mi vida. Sufro cada minuto y no puedo más”.
Transcurrieron dos meses y la joven no tuvo respuesta a su pedido, y transitó de un médico a otro durante ese lapso. “Pero además había un esfuerzo de parte de los médicos en convencerla en que lo tenga igual y que luego lo dé en adopción. Le ofrecían ayudarla económicamente para que continuara”, indicó la abogada.
En la semana 19 la joven tuvo un aborto espontáneo.
CAPACITACION
Grill aclaró que en este caso “no sólo no se cumple con la Ley de Protocolo, que regula la aplicación del artículo 86 del Código Penal, que permite realizar la práctica de aborto no punible, sino que en este caso no estamos hablando de una chica demente –como dice el artículo 86– sino que el embarazo le ocasiona un problema mental, y esto estaba certificado por psicólogas tal como lo establece el protocolo. Las especialistas explicaban que el embarazo ponía en riesgo su vida”.
En este marco la abogada indicó que la joven y la madre también hacen mención al trato al que fueron sometidas tras el aborto espontáneo. Entre otras cosas cuentan que en el Hospital no se le permitió acceder a la historia clínica, y que por ello debieron recurrir a un escribano público.
“Las actuaciones de los médicos, de los funcionarios, también son analizadas como actitudes por falta de capacitación, de desconocimiento de la aplicación de las normas, las leyes y los procedimientos. Y esto se está viendo en otros casos también”, dijo Grilli.
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