Dijo que al ex senador no se le dio la posibilidad de ejercer su defensa y que estaba enfermo.
Así lo hizo saber su abogado, Oscar Romero, quien aprovechó para recordar que varios legisladores realizan en forma paralela la tarea parlamentaria y ejercen su profesión. Inclusive, la presidenta del Senado, Marta Grimaux, reconoció que continúa desempeñando un cargo docente en la UNCA. Es decir: tiene un doble sueldo del Estado.
"Hay un poco de hipocresía en esta cuestión (...) Fui legislador y he visto a colegas que iban a sesionar vestidos de chaquetilla, o que se demoraban media hora porque estaban operando (...) Tendrían que ser solamente legisladores, pero se otorgan licencias para salir de giras, campaña, o para participar de actos políticos", criticó.
El letrado cuestionó justamente que al santamariano se lo haya expulsado por una supuesta "falta de ética" al haber permanecido cuatro meses en su función docente antes de pedir la baja, sin tener en cuenta la situación de los otros legisladores con un ingreso extra al de su dieta.
"Si hablamos de ética, que sea para todos iguales", consideró.
La salida de Romero tuvo su rápida respuesta. El senador de Pomán, Daniel Saadi, dijo que no hay impedimentos legales para que los legisladores que son profesionales sigan ejerciendo.
"En ningún momento la Constitución dice que los médicos no podemos trabajar, igual que los contadores y los abogados. En la Cámara alta somos cuatro médicos (Mario Scalttriti, Miguel Ángel Arévalo, María Antonia Mercado y Saadi), y en ningún momento se ha suspendido una sesión por ausencia de alguno de nosotros. Si Romero habla de ética, que presente un proyecto que nos impida atender en nuestros consultorios. Si habla de ética, que empiece por la suya", contraatacó el pomanista.
Argumentos
Romero objetó el procedimiento seguido por el Senado para la destitución de su defendido, y aseguró que "no se le dio el derecho" a ejercer una legítima defensa.
Recordó que la ausencia del santamariano obedeció a que se encontraba enfermo, y que así constaba en un informe preparado por el psicólogo Bruno Jerez.
Precisamente, ese informe psicológico fue sobre el que se basó el pedido de licencia de Ampuero, que fue rechazado por el Senado. Allí se hacía constar que el santamariano sufría varios padecimientos, entre ellos, migrañas, mareos, depresión y luego se agregó hidrocefalia.
Romero recordó que en cualquier instancia laboral, si existe un certificado médico, se suspende cualquier tipo de acción, como un sumario administrativo o una licencia, hasta tanto una junta médica dictamine el estado de salud de esa persona.
Mencionó que cuando le enviaron el telegrama a Ampuero invitándolo a dar su testimonio, inmediatamente se adjuntó el certificado médico, y que por eso nunca llegó al Senado a dar su versión del caso.
"Seguramente esto va a terminar en la Justicia. Ningún proceso puede concluir sin la participación del imputado. Así diga ‘no voy a declarar', tiene derecho, pero con la venia del médico. Y si el médico aconseja que no se presente, no se debe presentar", sostuvo el defensor.
Romero también coló la interna peronista en el caso. Cuando Radio Ancasti le recordó que la votación para la expulsión fue unánime del oficialismo y la oposición, el abogado señaló que "los que hemos estado en política sabemos que los grandes negocios se hacen con la oposición (...)" Y que en su trayectoria política "he visto un montón de operaciones".

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