La abogada secuestrada complicó aún más a Martínez Poch

La abogada secuestrada complicó aún más a Martínez Poch
La mujer amplió su declaración ante el fiscal que ordenó la detención. Dio detalles precisos y situaciones concretas de vejaciones sexuales y malos tratos físicos sufridos.
Vanessa Rial, la abogada platense que estuvo más de un mes cautiva en el departamento de su ex pareja Jorge Martínez Poch (procesado por varios delitos), amplió este miércoles su declaración ante el fiscal del caso y complicó aún más la situación procesal del acusado, confirmaron fuentes judiciales a Diagonales.

La profesional se presentó en el despacho del fiscal Marcelo Romero, quien pudo interrogarla puntillosamente para conocer los pormenores de la tormentosa relación que mantenía con su ex pareja. Cabe recordar que el pasado 24 de septiembre, Rial fue rescatada de un departamento de la zona de Parque Castelli, donde estuvo cautiva y drogada más de un mes, tras la denuncia hecha por su padre.

El relato de la víctima fue desgarrador. Dio detalles precisos y situaciones concretas de vejaciones sexuales y malos tratos físicos sufridos, confirmando la línea de investigación que lleva adelante el fiscal.

Tras la detención de Martínez Poch, sus hijas se presentaron en sede judicial y también lo denunciaron, hecho que dio pie a la apertura de una nueva línea de pesquisa, ya no por privación ilegal de la libertad sino por corrupción de menoresambién lo denunciaron.

El fiscal, tras escuchar a las jóvenes, pidió el nuevo procesamiento por “corrupción agravada de menores agravada por violencia, amenazas, intimidación, coerción y el vínculo de parentesco”, medida avalada por el juez. Además el magistrado sumó el delito de “abuso sexual gravemente ultrajante”.

La próxima semana será determinante para la suerte de Martínez Poch, conocido en el mundo nocturno del circuito de boliches de La Plata como “El Conde”. Peritos en psicología y psiquiatría de la Suprema Corte bonaerense, surcarán los laberintos de su mente en entrevistas ordenadas por el fiscal con el objetivo de determinar su perfil psicológico y psicopático.

Piñas y flores. En su primera declaración, la profesional relató que el hombre la golpeaba y hasta llegó a romperle el tabique, pero luego la maquillaba y le regalaba flores para continuar con la relación con ella, tal como informó este diario.

"Estuve bajo presión y amenazas de mi ex pareja. El parece encantador y agradable, pero es un manipulador. A pocos días de conocerlo empezó a propinarme golpes. Amenazaba a mi familia, me tenía controlada y me aisló de mis amigos", relató la mujer.

También contó que el 6 de septiembre sufrió una golpiza muy grande y formuló la denuncia correspondiente, tanto ella como sus vecinos, tras lo cual decidió irse unos días para perder contacto con su pareja.

"Me cagó la vida. Los golpes eran cada vez más graves, me decía ‘inútil, sos una negra de mierda de Los Hornos’, ‘lo que vos ganás en un mes yo lo gano en un día’. Después te envuelve diciendo que te ama, trayéndote flores y entrás en una locura de la que no podés salir porque luego vuelve a pegarte", afirmó.

La víctima contó que el hombre le destrozó el tabique de la nariz y que reaccionaba así "por alguna palabra que no le gustaba".

"Me pegaba, me arrastraba. Después me maquillaba, me traía flores, me hacía el desayuno y todo volvía a ser igual", admitió la mujer, que dijo que la última golpiza la sufrió el sábado.

Agregó que luego de golpearla le inyectaba medicamentos y le daba pastillas y que si bien al principio la dejaba salir para hacer unos mandados, en los últimos días no le permitía ni hablar con los vecinos.

La víctima dijo que entiende que su situación parezca "rara" porque ella es abogada, pero pidió que el acusado quede preso porque le pegó a otras 16 mujeres, las cuales hicieron la denuncia pero no lograron que avanzaran las causas en su contra.

"Nada pasa porque él dice que tiene contactos y que va a matarme a mí y a toda mi familia", sostuvo.

"Esta es una historia de terror. No podía zafar. Las veces que quise escaparme, me convencía, me sedaba y volvía a caer. Me amenazaba con difundir cosas privadas. Después me decía que quería una familia conmigo, tener un bebé. Todo hasta la próxima golpiza", contó la víctima.

La abogada dijo que no duerme porque teme que le vuelva a pasar lo mismo y que está atemorizada porque su ex pareja es cinturón negro y según ella, "tiene una mujer muerta y cinco hijos a los que no ve".

Según Vanessa, desde que conoció al hombre nunca más vio a una amiga, ni volvió a ir a un cumpleaños porque él quería que estuvieran solo los dos.

También habló de relaciones sexuales no consentidas a las que fue sometida cuando Martínez Poch la drogaba. "Me daba ácido fólico porque estaba obsesionado con tener un hijo conmigo", relató, y admitió su temor de estar embarazada: "No merezco tener un hijo de ese tipo", dijo.

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