Las especulaciones de varios operadores políticos apuntan a que el mandatario local, José Alperovich, todavía no sabe si quiere seguir siendo el gobernador de los tucumanos entre el 2011 y el 2015. Sin embargo, otros consideran que su imagen e intención de votos sigue siendo fuerte para que tome tal decisión. La próxima semana estaría convocando a los intendentes y allí podría dar alguna señal.
En el mundillo político tucumano, el PJ oficialista y Alperovich decidiran quienes serán los hombres fuertes para las próximas elecciones en el 2011. Esta es una realidad, aunque sus dirigentes, por ahora tratan de reservar sus intereses y esperan el contexto político nacional y lo que tiene pensado el actual gobernador José Alperovich.
Alperovich, por ahora espera con paciencia y según operadores políticos, entre septiembre y octubre podría haber una definición de esas aspiraciones, siendo que en varias oportunidades habría mencionado en su entorno lo cansado que se encontraba para seguir al frente del gobierno. Podría tratarse de una estrategia y observar quienes los siguen bancando como en años anteriores. Entonces surge lo que varios funcionarios, legisladores e intendentes cuestionan desde lo personal y aceptan desde lo político: la candidatura de la senadora nacional Beatriz Rojkés de Alperovich como gobernadora.
En los diferentes ámbitos políticos como la propia Casa de Gobierno, Legislatura, Intendencias y Concejos Deliberantes se tejen diariamente varias versiones de los posibles escenarios electorales. Algunos apuestan a que la formula sería Rojkés de Alperovich- Sergio Mansilla. Otros que el actual ministro del interior, Osvaldo Jaldo tendría que ser el hombre indicado para esa formula, porque en él ven a un referente fuerte del peronismo con gestión pública y privada. Además, de contar con una imagen positiva y no tan conflictiva como sería la de Mansilla para los propios peronistas oficialistas.
En este contexto también entran las aspiraciones del intendente capitalino, Domingo Amaya, que en varias oportunidades no negó su aspiración a gobernador siempre y cuando Alperovich se retire. Ahora muchos se atreven a proyectar una formula Amaya- Jaldo, argumentando que Amaya no aceptaría la formula Rojkés de Alperovich- Mansilla y que existen diferencias fuertes con el senador nacional oriundo de Aguilares.
Sin embargo, hay quienes sostienen que su relación es muy buena y que incluso Mansilla quiere acercar políticamente a Germán Alfaro (hombre de Amaya) con el propio Alperovich y zanjar viejas diferencias.
Lo cierto es que, también están aquellos que inventan y arrojan versiones para que el peronismo oficial se comience a quebrar y las negociaciones en materia electoral incluyan a muchos que no estarían en los planes del futuro proceso eleccionario. Dicen que desde la Casa de Gobierno varios legisladores, concejales, delegados comunales e intendentes no serán apoyados ya que habría otros compromisos a asumir. Y allí estarían varios dirigentes gremiales y funcionarios de segunda línea que pretenderían un lugar.
Pero por ahora, los que más conocen de los tejidos y acuerdos políticos, por experiencias vividas, sostienen que la mejor decisión es mantener la precaución y esperar que lo que Alperovich pretende, que en el caso de que se generen demasiadas controversias seguirá al frente de todo. Es más, para aquellos especuladores podría haber alguna señal la próxima semana cuando el mandatario reúna a todos los intendentes y les trasmita sobre el trabajo que se viene haciendo y lo que se pretende para los próximos meses.






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