Se trató de abastecer a centros de salud de cada localidad con elementos esenciales y medicamentos, entre otros aportes.
Según datos a los que pudo acceder Nuevo Diario, son exactamente 1.315 las familias asistidas por el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Provincia, desde que se inició este fenómeno climático hasta la semana pasada.
Estos datos fueron presentados ante el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, en su reciente visita a la provincia y trasladados inmediatamente para ser presentados a nivel nacional, luego de la reunión del Comité de Emergencia que se concretó en la Casa de Gobierno, que analizó la creciente de los ríos Salado y Dulce.
Teniendo como base un promedio de cinco miembros por familia, fueron más de 6.500 las personas a las que este organismo prestó servicio, lo que hace un número más que importante y alarmante.
Según se pudo determinar, el Ministerio de Salud, en cada una de estas localidades, trató de abastecer a los hospitales zonales o demás centros de atención médica con todo lo necesario en cuanto a medicamentos, sueros, repelentes, antivenenos, descartables, entre otros; mientras que Desarrollo Social derivó para las zonas afectadas chapas, colchones, frazadas, prendas de vestir, plásticos, botas y demás elementos de vital importancia para las familias que atraviesan esta situación.
Tras un estudio cuantitativo realizado por el área de Inmunizaciones del Ministerio de Salud provincial, en Copo se asistieron a 220 familias; en Pellegrini, 72; Alberdi, 144; Figueroa, 179; Suncho Corral (Juan Felipe Ibarra), 123; Sarmiento, 32; Avellaneda, 27; Salavina, 388; Quebrachos, 110 y Mitre, 20.
Todo este dramático contexto que se presenta en la provincia, alentó a que se declarase el estado de emergencia hídrica, sanitaria, vial y de infraestructura escolar a todo el ámbito de la provincia, lo que seguramente provocará que se incremente la asistencia a los afectados, tanto de las localidades cercanas a los ríos Salado y Dulce, aunque actualmente preocupe en mayor medida los niveles de erogación y daños ocasionados por el primero.

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