A partir del año que viene Rusia aplicará un plan de reducción de impuestos para la exportación de crudo y sus derivados, que culminará en el 2024 con exportaciones libres.
A la vez aumentará los impuestos para la extracción de petróleo con los mismos plazos, para hacer una ecuación equilibrada. Para evitar que las naftas aumenten, el gobierno ruso subsidiará algunas refinerías.
Prepara una inversión de aproximadamente 950 millones de dólares para amortiguar los aumentos de los combustibles. Con estos cambios en los impuestos, Rusia estima ganar 16 mil millones de dólares en el período de seis años.
Es la segunda vez que Rusia apuesta a esta iniciativa. Lo hizo en 1996 y tres años después se vio obligada a aplicar estos impuestos nuevamente por la crisis financiera de 1998.
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