El IPC 2014 cerró en Mendoza con 34,4% y fue el más alto en 8 años

 La devaluación de enero disparó los precios en el primer trimestre pero la caída de la actividad económica los desaceleró en la segunda mitad del año. En diciembre la suba fue de 2,26%.

El 2014 fue el año con mayor inflación desde que Cristina Kirchner asumió como presidenta de Argentina. Estadísticas difundidas por la consultora Evaluecon, demuestran que el Índice de Precios del Consumidor (IPC) fue del 34,44% en todo el año pasado en Mendoza. 

Si observan las mediciones de los últimos ocho años queda en evidencia la tendencia creciente de la inflación. En 2007 el IPC fue del 29,70%, en 2008 alcanzó un 26,37% y en 2009 llegó al 14,26% debido a la desaceleración económica por la crisis internacional. A partir de entonces el Índice de Precios al Consumidor no volvió a bajar del 20% en Mendoza. 

En 2010 la medición de la consultora fue de 24,77%, en 2011 dio 25,65%, en 2012 24,64% y en 2013 superó por primera vez la barrera del 30%, ubicándose en 30,09%. Finalmente, en 2014, se alcanzó el porcentaje récord de 34,44%.

Cabe recordar que el año pasado estuvo condicionado por la devaluación de enero del 23% que repercutió rápidamente en los precios y marcó índices inflacionarios cercanos al 5% en los dos primeros meses del año pasado. 

Una vez pasada la tempestad, el IPC se estabilizó en un valor cercano al 2,5% durante los meses restantes pero esta desaceleración no impidió que el 2014 cerrara con índices inflacionarios altos; incluso para el ritmo alcista que ya traían los precios. 

El economista José Vargas, de la consultora Evaluecon, destacó algunas variables macroeconómicas que acompañaron a las subas de precios durante el 2014. En primer lugar, mencionó a la emisión monetaria, que “siguió creciendo y generó presión sobre la inflación y el dólar”.

“Además, continúa agravándose el atraso cambiario que, incluso habiendo devaluado en enero un 23% nominal, este año cerraría con una apreciación real del peso del 11%”, comentó el especialista. 

Por último, Vargas señaló como factor determinante la caída de la actividad económica. “La recesión tuvo fuerte impacto en el consumo privado, el deterioro del salario real, la desaceleración del crédito y la pérdida de empleo”, observó; aunque esto último contribuyó a “frenar” la suba en los últimos meses.

Las mediciones de la Federación Económica de Mendoza (FEM) respaldan la lectura del economista. Según muestran las estadísticas, las ventas minoristas cayeron casi 7% en Mendoza en el período comprendido entre enero y diciembre del 2014 en comparación con igual lapso del 2013. Está claro que si el consumo hubiera crecido, la inflación hubiera sido aun mayor. 

Incertidumbre para 2015

El IPC de diciembre fue del 2,26%, justo la mitad del registrado en enero del 2014 (4,56%). Sin embargo, la clara desaceleración que se observó a lo largo de los 12 meses, no garantiza un buen escenario para este 2015.

“Se viene un año con más escasez de divisas y sin arreglo con los holdouts. El panorama no es muy alentador”, comentó José Vargas.

Como punto “positivo”, el especialista indicó que “si bien el año cierra con desequilibrios macro y expectativas no muy alentadoras para 2015, la mayoría de los problemas económicos que tiene Argentina son por errores propios”. 

No obstante, no es menor el impacto que puede tener el panorama internacional con la crisis rusa y la devaluación de monedas como el real, que pueden presionar al Gobierno Nacional a devaluar el peso. 

Si eso ocurriera, los precios de la economía podrían verse nuevamente afectados, como ocurrió a inicios del 2014.

Cierre por debajo de la media

Influenciado por la caída de la actividad económica, el IPC de diciembre fue de 2,26%, un valor algunos puntos por debajo de la inflación promedio, que fue del 2,87%. Con respecto a diciembre del año pasado, la inflación fue 1,25% menor.

Entre los artículos que más aumentaron el mes pasado, se destacaron pañales, perfumes, pirotecnia, jabón lavarropas, alimentos balanceados, artículos de ferretería, azúcar, pastas, café, arroz y galletas, entre otros.

Comentá la nota