“En 2013 habrá mayor presión sindical y empresas sin capital de trabajo”

El presidente de Cepa, Oscar Fortunato, sostuvo sobre la actualidad pesquera que “el problema es hoy económico, pero en el corto plazo será social y político, si no se instrumenta un política de shock”, advirtió.
Asomarse al futuro inmediato puede provocar vértigo; pero es un ejercicio que desde las empresas irremediablemente ensayan en medio de la fuerte crisis que las golpea.

El resultado en la gran mayoría de casos es poco alentador. Con la espiral inflacionaria en ascenso y la ausencia de políticas que promuevan las exportaciones, aparecen las sombras.

“En 2013 habrá mayor presión sindical y empresas sin capital de trabajo”, anticipó el presidente de Cepa, Oscar Fortunato, si antes no media un conjunto de medidas atenuantes.

El techo del 22 por ciento que marcó la negociación paritaria 2012 de casi todos los gremios vinculados a la actividad no está claro si se replicará durante el próximo año.

“El problema es hoy económico, pero en el corto plazo será social y político, como está ocurriendo en el sur”, agregó Fortunato en el marco de un encuentro realizado en la sede de la UTN local.

El evento se realizó ayer por la tarde bajo el título “Crisis económica y social del sector pesquero: ¿tiene futuro la pesca en la Argentina?” y fue organizado por la Fundación Vida Silvestre Argentina y su par Ambiente y Recursos Naturales.

En este sentido, Fortunato resaltó que hoy las pesqueras argentinas no son competitivas: “Desde 2009 la situación es de quebranto puro si vemos la curva de inflación en dólares y el estancamiento del valor de nuestros productos”.

El dirigente puntualizó que a diferencia de otros sectores, la pesca se sostiene en las exportaciones, sin posibilidades de recostarse sobre el mercado interno ante la retracción, por caso, de los mercados europeos.

De todas maneras, apuntó que la actividad tiene futuro en la ciudad a partir de su importante cluster productivo y la cultura del trabajo que predomina entre sus principales actores.

“Yo pienso que el futuro está, lo que hay que solucionar son algunos problemas. Las autoridades deben tomar nota de lo que está sucediendo”, coincidió desde el auditorio el empresario Antonio Solimeno.

En definitiva, lo que se reclama es mejorar el tipo de cambio efectivo; es decir, contar con instrumentos que reduzcan la carga impositiva en diferentes áreas y faciliten el acceso al crédito.

Hasta hoy salvo el decreto 1243/11, que redujo temporalmente derechos de exportación para algunos productos, desde el Gobierno nacional sólo ofrecieron compromiso para analizar la situación.

Un comportamiento más autista adoptó la administración bonaerense: “Desde el Gobierno provincial nunca llamó nadie para decir: ¿cómo están? Hablamos cuando se dio el paro de cuatro meses; después, nada”, cerró Fortunato.

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