Desde el primer día del año unos 400 beneficiarios del programa PEL (Programa de Entrenamiento Laboral) dejan de prestar servicios en el Estado.
El ministro de Trabajo de la provincia, Marcelo Echazú, consideró que la decisión del Ejecutivo fue mal interpretada en algunos casos, ya que “una cosa es la prórroga de los planes PEL para llevarle tranquilidad a los beneficiarios, y otra cosa es la prestación en el Estado provincial”.
En ese marco, el funcionario recordó que cuando asumió el gobierno de Fabiana Ríos encontró “mucho personal de planta, gran cantidad sin capacitar, lo que se llama los pomys, mal distribuidos, muchos empleados sin hacer nada; y por otro lado una gran cantidad de personal trabajando bajo esta figura de planes PEL, que en vez de capacitarse estaban realizando tareas, no capacitándose y hasta siendo explotados por el Estado para darles una cifra mínima para hacer la tarea de alguien de planta que no está haciendo”.
“Todo este desquicio –dijo- había que terminarlo, lo que no significa dejar de ayudar a la persona que tiene la necesidad. Si hubiéramos eliminado el plan PEL, hubiéramos quitado esa ayuda a gente que lo necesita, y este gobierno no iba a dejar a esta gente abandonada, de ahí la prórroga, pero no la prestación en el Estado provincial”, diferenció Echazú.
En este punto, el titular de la cartera laboral recordó que existe una excepción para aquellos beneficiarios que tienen la posibilidad de ingresar al Estado, a través de alguna de las leyes que establecieron el “megapase”.
En ésta situación se encontrarían unas 150 personas que continuarían prestando servicios, mientras que otros 400 ya no volverán a los lugares donde frecuentemente asistían para la contraprestación.
Sobre éstos últimos existe el compromiso del Gobierno provincial de capacitarlos para conseguir una eventual reinserción en el sector privado, para lo cual desde febrero o marzo se estaría trayendo a Tierra del Fuego cursos y talleres, con la colaboración del Gobierno nacional.

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