Los seleccionados realizarán un curso de capacitación de un mes de duración. Comenzarán a trabajar en julio y no portarán armas. Tendrán que ocuparse de la atención telefónica, tomar denuncias, trámites judiciales y traslado de documentación.
Según el jefe de la Departamental, Lorenzo Velázquez, en la ciudad serán cubiertos unos 255 puestos. Quienes aprueben la evaluación quedarán preseleccionados y luego deberán someterse al examen psicotécnico y físico, exigido por ley. El siguiente paso será la realización de un curso de capacitación de un mes de duración.
Los resultados de la prueba se publicarán en la página oficial del Ministerio de Justicia (www.mjys.gba.gov.ar). De acuerdo con los primeros trascendidos, se prevé que en el transcurso de julio los nuevos administrativos comenzarán a trabajar. Mientras que el resto de los aspirantes que se presentaron al examen y no fueron seleccionados, quedarán en la base de datos para ser tenidos en cuenta en futuras convocatorias.
En total, 1937 marplatenses de entre 18 y 35 años rindieron la prueba -compuesta de unas 20 preguntas múltiple choice de cultura general y una redacción- en el teatro Auditorium. Así, tras ser divididos en cuatro grupos, cumplieron la segunda etapa de selección de personal.
Los civiles reemplazarán a los policías con funciones administrativas en comisarías. De esta manera, el gobernador Daniel Scioli podrá liberar más efectivos en tareas de prevención y represión del delito.
Aquellos seleccionados no tendrán adiestramiento ni deberán realizar ningún curso específico de formación, porque no llevarán armas. Las tareas incluirán la atención telefónica, tomar denuncias, trámites judiciales y traslado de documentación.
Mariana Gálvez, de 32 años, no dudó cuando se inscribió. "Me pareció una muy buena oportunidad", dijo la joven tras rendir el examen cultural, requisito necesario para conseguir el puesto. "Para mí se trata de una experiencia muy buena para chocar con la realidad del ámbito policial", afirmó Rodrigo Guivalo, de 22 años, estudiante de abogacía.
A Graciela, madre de Cecilia Ballester, de 21, no le da miedo el trabajo por el que su hija se postuló. Mientras aguardaba que la joven finalizara la evaluación, resaltó: "Me parece bárbaro que esté adentro de una institución como el Ministerio de Justicia y Seguridad".
Una gran parte de los que rindieron el examen trabaja en la actualidad, pero encuentra en esta posibilidad una ocasión para mejorar sus perspectivas. "Es un trabajo de seis horas que te deja tiempo libre para poder estudiar", remarcó Luciano Fendo, un joven de 19 años que cursa primer año de abogacía.
Objetivos definidos
El gobierno provincial intenta con esta medida el aporte de mayor dotación para reprimir el delito callejero y, por cuerda separada, ?optimizar? la atención al público en casos de denuncias u otras tramitaciones.
La iniciativa prevé que los ingresantes, cumplido el trámite, puedan trabajar en las seccionales cercanas a sus domicilios. Habrá un plazo para el registro, otro para la evaluación, selección y nombramiento.
Ninguno de los aspirantes dijo sentir temor por tener que ocupar un lugar en una seccional. Más allá de que los civiles contratados no portarán armas, tendrán que atender al público (lo que incluye tomar denuncias) y realizar diligencias ante juzgados.
Muchas veces, el aspecto burocrático en comisarías resulta una incomodidad para el denunciante. Casi ?una pérdida de tiempo?, según la queja extendida. Es el detalle menos traumático: el riesgo está en calle, en las viviendas y los bienes desprovistos de cuidado del estado.

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