Hernán de GoñiUna calificadora de riesgo no es lo mismo que el FMI. Su trabajo no es recomendar políticas sino actuar como un semáforo para los particulares que contribuyen a financiar a un Estado (que muchas veces no es el suyo) a través de la compra de títulos de deuda.
Para la Presidenta, hacerle caso a una calificadora es de giles. Hasta acompañó en el sentimiento a los países europeos que ahora entienden la visión argentina y cuestionan sus sentencias a destiempo.
Si el país hoy no sufre estas notas es porque no emite deuda y elude las calificaciones. El mayor prestamista del Estado hoy es la ANSeS. O sea que los que financian y asumen el riesgo argentino son los jubilados actuales y futuros. A ellos no les vendría mal que alguien les diga si sus chances de cobrar suben o baja. Pero eso no va a pasar: ningún político (ni acá ni en Europa) quiere avivar giles.
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