Para el Ministerio de Trabajo de la provincia, la resolución del conflicto de General Motors es vital para la economía regional, no sólo por las fuentes laborales que están en juego sino porque delimita un horizonte para las negociaciones con empresas en crisis, que se multiplicaron en las últimas semanas.
La provincia acumuló en las últimas semanas 22 procesos preventivos iniciados por firmas locales cuando a principio de mes eran sólo 6 esos trámites en marcha. “La dinámica de la crisis es muy rápida, nos preocupa la velocidad que ha tomado en los últimos días”, confesó Ciciliani a Crítica de Santa Fe.
La cartera laboral encabezó más de 50 negociaciones entre empresas y gremios. El 80 por ciento tuvo resultado positivo. Sólo el viernes hubo dos conflictos puntuales en Rosario: la audiencia que permitió la reapertura provisoria del diario El Ciudadano hasta el martes, para seguir negociando, y el paro de trabajadores del puerto que paralizó tres barcos en la terminales 6 y 7, en reclamo de un aumento salarial del 20%.
Ciciliani dijo que el objetivo no es tanto trabajar en la emergencia y el corto plazo sino en los problemas de fondo. “No buscamos poner parches, porque ¿de qué sirve prohibir despidos de prepo cuando por ejemplo hay empresas de maquinaria agrícola que en Las Parejas tienen venta cero desde noviembre?”, analizó la funcionaria provincial.
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