En Santa Fe crece el escándalo por la designación de un jefe policial nazi

En Santa Fe crece el escándalo por la designación de un jefe policial nazi

La delegada del Instituto contra la Discriminación advirtió que el nuevo titular de la Unidad Regional I fue investigado por conductas antisemitas y por poseer un cuadro con la esvástica en su despacho.  El gobierno socialista lo justificó.

La delegada del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi) de Santa Fe,  Stella Maris Vallejos, solicitó ayer al gobierno de Antonio Bonfatti que "revea" la designación del comisario inspector Juan Pablo Garro como jefe de la Unidad Regional I de la policía, investigado en 2006 por presuntas conductas antisemitas contra propios agentes de la fuerza y por poseer un cuadro con símbolos nazis en su despacho.

Vallejos informó que el organismo "ya intervino en este caso pidiendo que se revea la designación de Garro", a la vez que indicó que "su nombramiento es una decisión política del gobernador Antonio Bonfatti, por lo tanto es él quien debe estudiar el pedido" del Inadi.

Además, la delegada santafesina adelantó que hablará del tema con el interventor del organismo, Pedro Mouratian, para analizar la pertinencia de realizar gestiones desde la sede central del Instituto; y contó que "son varias las instituciones de la sociedad civil y espacios políticos que están cuestionando que Garro sea jefe de la UR I de policía".

OSCUROS ANTECEDENTES. El Inadi Santa Fe hizo alusión al antecedente que involucró a Garro con un presunto caso de discriminación contra un agente policial, a quien, según la denuncia, habría maltratado por su color de piel y por estar casado con una mujer de religión judía. El agente, conocido como Javier O., denunció que el entonces subcomisario lo denigraba con frases como "negro de mierda", "los negros son fusibles" y "si Hitler hubiese estado acá tu familia no estaría hoy".

En ese momento Garro era el jefe del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la policía santafesina y a raíz de la denuncia se abrió un sumario administrativo y una investigación judicial a cargo del entonces juez Jorge Patrizi, que si bien provocaron su desplazamiento del cargo luego resultaron archivadas.

NO MIRAR HACIA ATRÁS. Tras los cuestionamientos, Garro logró el aval público del secretario de Seguridad Pública de la provincia, Gerardo Chaumont, quien elogió las condiciones del jefe policial.

En declaraciones a la prensa, el funcionario dijo que ese hecho "habría ocurrido en 2006, y digo habría porque las actuaciones fueron archivadas y desde esa fecha hasta hoy este funcionario no estuvo en su casa, sino en actuaciones, y su desempeño ha sido bueno".

El funcionario provincial dijo que el tema "debería darse por superado", ya que "el caso Garro está cerrado" y a su entender "no hay nada". Chaumont añadió: "No vamos a iniciar una caza de brujas por cosas que pasaron en 2006."

ALERTA ENTRE LA COMUNIDAD JUDÍA. El presidente de la Asociación Israelita I.L. Peretz de la ciudad de Santa Fe, Jaime Kessler, y uno de sus directivos, Daniel Silver, rechazaron la pretendida ironía del secretario de Seguridad provincial Chaumont sobre la "caza de brujas".

"La obligación del gobierno no sólo es nombrar a un funcionario, sino que ese funcionario sea probo y democrático", dijo Kessler. Por su parte, Silver planteó que "el gobierno debería ser más cuidadoso con las designaciones, a partir de que ya hubo experiencias nefastas. Y no hablo sólo del ex jefe de Policía de la provincia Hugo Tognoli. En este caso, ameritaba analizar esos antecedentes y designar a otro funcionario", agregó el secretario general de la entidad.

Luego de la reunión que mantuvo la Asociación Israelita ayer con Garro, Silver indicó: "Teníamos la obligación de poner en alerta de algunas cosas que nos parecían preocupantes. Tenemos 6 millones de razones para estar alerta y tener una sensibilidad desarrollada", finalizó.  «

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