Preocupación e incertidumbre

Preocupación e incertidumbre

Todos los sectores del mapa productivo regional coinciden en la existencia de una crisis sin precedentes. Cómo se resiente cada uno de ellos en una ciudad con 11,8% de desempleo.

Reinan la preocupación y la incertidumbre en el mundo productivo de Mar del Plata. En plena cuarentena volvió a obtener el título indeseado de la ciudad con mayor desocupación del país. El 11,9% informado por el INDEC a fines de marzo tiene su correlato en una pobreza que afecta a 160.265 habitantes, es decir, el 25% de la población, mientras que hay 42.440 indigentes (6%). Ese casi 12 por ciento expone aún más a Mar del Plata a una crisis sin precedentes.

“Vamos a estar muy complicados”, coinciden las diversas voces de la economía doméstica consultadas por La Tecla Mar del Plata, y dan una clave: la Feliz se mueve al ritmo de los pequeños comerciantes y de la industria ligada al turismo, los sectores más castigados por las restricciones del aislamiento social, preventivo y obligatorio. La estructura económica de la ciudad se ve sacudida, donde sectores determinantes en la composición del PBI se encuentran prácticamente paralizados: comercios (19,2%), construcción (9,6%), actividades inmobiliarias (7,5%), transporte (4,9%) y hoteles y restaurantes (3,5%).

“Estamos frente a una situación absolutamente excepcional, que está desbordando cualquiera de las posibilidades desde lo económico”, afirma el titular de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), Gustavo Casciotti, para quien la emergencia no solo es sanitaria, sino también “económica, social y financiera”. Mientras que el 80% de los comercios se mantienen sin ingresos, “los compromisos siguen corriendo”, agrega.

Además plantea que el escenario es alentador para el restante 20%. “Están en una actividad casi plena, y en algunos casos, con mayores volúmenes de venta”, pero “es una parte de la realidad que tiene patas cortas, porque un almacén o un supermercado dependen del mercado interno, de la capacidad de compra de la gente. Y va a llegar un momento que el cliente no va a tener con qué comprar. Eso va a suceder en el corto plazo, no en lo inmediato”, advierte.

Frente a ese escenario, Casciotti destaca algunas de las iniciativas impulsadas por el Estado nacional. “La suspensión en el corte de los servicios públicos y de ejecuciones de alquileres, donde se los retrotrae los valores a marzo, nos da una enorme tranquilidad”, asevera. El diagóstico en la Cámara Marplatense de Empresas Comerciales y de Servicios (CAMECO) es similar. “El 90% del empleo en la ciudad lo generan las Pymes”, sostiene su titular, Juan Antonio Gutiérrez. “Es un momento difícil; tenemos 645 socios, de los cuales muchos presentan serias dificultades de mantener la actividad comercial”, añade.

En ese sentido entiende que será vital la asistencia del Estado para poder efectuar pagos, pero dice que la línea de créditos blandos habilitada por el Gobierno, con una tasa de interés del 24% anual, es insuficiente. “Los créditos se tienen que otorgar con un interés que oscile entre el 6% y el 7%, eso sí sería un aporte real para esta situación”, ejemplifica.

Otro sector duramente castigado por la baja circulación de personas es el de los taxistas. Raúl Vicente, titular de la Sociedad Conductora de Taxis, asegura que están trabajando a un 20% de la capacidad. Mientras que desde la Cámara de Expendedores de Combustible plantean que la venta se redujo un 90%.

Por su parte, desde el Municipio han hecho un primer diagnóstico y coinciden en el efecto adverso que tuvo la cuarentena en la economía, al perderse ya dos fines de semana largos, afectando principalmente al turismo y a los comercios.

En esa línea, voces municipales entienden que la clase media aflora como la principal perjudicada, por la capacidad de “derramar trabajo” y generar consumo. “Cuando las curvas de salud y subsistencia se empiecen a cruzar vamos a estar en un gran problema. Y se van a cruzar. Esto pasa en todos lados, pero las más complicadas son las grandes ciudades, como el Gran Buenos Aires, Rosario, nuestra ciudad y Córdoba; zonas que viven del derrame de la clase media”, señala un funcionario a La Tecla Mar del Plata.

En este marco, reactivar la economía después de la cuarentena obligatoria asoma como todo un desafío para el gobierno del intendente Guillermo Montenegro, donde las primeras estimaciones de los sectores productivos afectados no son alentadoras. Facilitar la apertura de comercios y la venta de productos locales para fortalecer el mercado interno afloran como las primeras medidas a tomar por el Ejecutivo en el corto plazo.

Puerto: salidas selectivas y dudas sobre el protocolo sanitario

El puerto de Mar del Plata no es ajeno a la crisis: según especificaron las cámaras empresarias, la  actividad se redujo en un 30% ante la caída del consumo. En tanto, el personal activo oscila entre el 25% y el 40%. Una de las condiciones para que se mantuviera activo el sector, al menos parcialmente, fue la firma de un protocolo sanitario entre gremios y patronales. De esta manera, desde el miércoles pasado comenzaron a zarpar los primeros barcos, luego de que la actividad se suspendiese, el 16 de marzo.

Entre otras medidas, el protocolo prevé un control de cada tripulante al momento de abordar, para despejar la existencia de síntomas propios del COVID-19. Al respecto, Pablo Ochagavia, titular del SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos), asevera que el mismo “no es ciento por ciento efectivo”. “Hay un montón de falencias. La distancia de un metro y medio durante el trabajo es imposible de implementar. En un barco chico tenés camarotes de ocho personas: va a haber gente muy cerca entre sí durante mucho tiempo”, grafica el titular del gremio que aglutina a 1.900 trabajadores.

En este marco, Ochagavia plantea que la idea es respaldar a los marineros, y quienes estén dispuestos a embarcar, lo hacen. Muchos desisten por temor, pero las necesidades económicas también imperan. “La firma que quiera sacar sus barcos debe primero llamar a sus efectivos. Y si los efectivos no quieren salir se contacta a los relevos”, detalla.

El Parque Industrial, paralizado en un 50% y con varios interrogantes

“La mitad de las empresas del Parque Industrial General Savio se encuentran sin actividad a raíz de los alcances del aislamiento obligatorio”, precisa su presidente, Ignacio Mesa.

“Las metalúrgicas, al no estar contempladas en las excepciones del DNU, están totalmente paradas”, agrega. También se suman alimenticias, que, si bien están habilitadas a operar, no lo vienen haciendo “porque no tienen demanda”. Entre ellas se destacan Havanna y cervecería Antares. “Las que están operando son algunas alimenticias y farmacéuticas, aunque no al ciento por ciento”, explica el empresario. Además asegura que hay dificultades por la adaptación a las licencias a personal que forma parte de los grupos de riesgo: un 15% de los empleados se encuentra afectado por esto, lo que genera demoras en la producción.

En este marco, una preocupación en lo inmediato de las empresas es el pago de salarios y a proveedores, y también cómo van a responder los mercados a la crisis. “Hay muchas firmas que  proveen a la industria del petróleo, y no se sabe cómo va a seguir ese mercado. El parque depende de la demanda que haya. Para los próximos meses hay una cálculo, pero se pueden caer los pedidos. El impacto recién se va a poder medir en meses; nadie va a despedir gente ahora, pero se pueden perder puestos de trabajo a futuro”, advierte Mesa.

Gastronómicos y hotelería: alerta por cierres masivos ante la falta de trabajo

La Asociación Empresaria Gastronómica Hotelera (AEGH) de Mar del Plata sufre por los efectos adversos de la cuarentena y su posterior prórroga. El presidente de la entidad,

Avedis Sahakian, sostiene, ya que la prohibición del turismo atenta de lleno contra los ingresos, que “será muy difícil” volver a “hacer caminar” a la industria luego del parate. Además, el empresario asegura que la letra fina del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción, establecido por el Gobierno nacional mediante el Decreto 332/2020, “aún no está reglamentado”, por lo que no sabe todavía cómo harán desde el sector para afrontar el pago de  sueldos y a proveedores. La preocupación es mayor entendiendo que el grueso del turismo y la gastronomía son pequeñas y medianas empresas.

Los pedidos de la UCIP ante la crisis

La Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) en Mar del Plata planteó que las pequeñas y medianas empresas “están en terapia intensiva”. A raíz de ello, la organización presentó 24 propuestas. Entre ellas se destaca eximir del pago de las contribuciones patronales, excluir a las Pymes del decreto que establece la doble indemnización por despido y congelar por 90 días los intereses financieros en deudas que mantengan.

Dudas por los precios y la logística

El campo en Mar del Plata planteó también sus interrogantes en este contexto sin precedentes. El titular de la Asociación de Productores Frutihortícolas, Ricardo Velimirovich, apuntó hacia los precios desmedidos que se visibilizaron en los productos primarios. “Si no se estabilizan los valores, no servirá seguir produciendo, porque no se podrá vender la mercadería”, esgrime. En tanto, Esteban Area, presidente de la Sociedad Rural de Mar del Plata, asegura que hay  inconvenientes en el transporte y la logística. No obstante se está en un momento de cosecha de girasol, soja y maíz, por lo que es clave que el sector se mantenga activo.

La construcción

Las alarmas se encendieron en el gremio de la UOCRA. Despidieron a 200 obreros que estaban construyendo un Parque Eólico en Miramar. La situación afecta a Mar del Plata, ya que se estima que más de la mitad de los trabajadores son habitantes de la ciudad.

Mercado inmobiliario

Desde el Colegio de Martilleros entienden que el Gobierno tendrá que dar más precisiones tras el congelamiento de los créditos hipotecarios y la suspensión de desalojos. Sostienen que lo más conflictivo será la gran cantidad de personas que no podrán pagar el alquiler.

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