Mar del Plata, sin certificación internacional

Mar del Plata, sin certificación internacional

Luego de 14 años, La Feliz se quedó sin la categoría de “Puerto Seguro” por diversas falencias que encontró Prefectura. Desidia e inoperancia. Críticas desde la oposición y una demora que provoca pérdidas a nivel económico.

Desidia, inoperancia, falta de compromiso, desconocimiento. Las palabras se acumulan. Y es que en Mar del Plata hay, sobre todo, bronca. Los motivos son simples. Aquel conflicto en puerta de principios de año se hizo realidad y se amarró al puerto. 

El pasado viernes, la zona de muelles comercial de La Feliz perdió la certificación internacional a partir de una serie de falencias que constató Prefectura y, luego de 14 años, dejó de ser un "Puerto Seguro". 

¿Pero qué implica este cambio de categoría? La respuesta más simple es que el puerto no puede dar las garantías de seguridad con las que se comprometió a través de un convenio internacional firmado entre países portuarios luego del atentado a las Torres Gemelas. "Prefectura tiene una participación más activa y son más rigurosos. Esto provoca que el consorcio necesite más personal y que haya más demora. La suma de todo eso se traduce en pérdida de dinero", asegura Daniel Sosa, exasesor del Plan Estratégico del Consorcio y ex director de Pesca de la Provincia. Y agrega, a modo de ejemplo que "el software de la barrera del puerto cuesta 200 mil pesos para que esté en funciones. Esto, para el consorcio, equivale lo que cualquier persona puede pagar por un café. Pero el consorcio está desfinanciado, no hizo los arreglos y ahora quiere resolver todo a las apuradas".

La presidencia del Consorcio Portuario de Mar del Plata está a cargo de Martín Merlini, quien responde al diputado nacional Juan Aicega, una de las tantas patas de Cambiemos en la ciudad balnearia. "Es gente que se hizo cargo de esto desde la Fundación Pensar, que es el núcleo más duro", explica Juan Manuel Cheppi, diputado bonaerense por Mar del Plata. Y suma que "es una de las tantas patas de Cambiemos en la Ciudad. Cuando agarraron el consorcio dijeron que iban a hacer tantas cosas que, si resolvían un 10 por ciento, ya era un éxito. Pero van casi tres años y la gestión es pésima". 

A principio de año, el consorcio ya había recibido una advertencia de parte de Prefectura. Pasaron los meses y el viernes pasado se detectaron 31 deficiencias en la aplicación de medidas de seguridad. "Para hacerlo más gráfica, es como cuando se te vence el carnet de conducir. Tenés la posibilidad de renovarlo sin hacer el examen si lo hacés dentro de un tiempo, sino tenés que empezar de nuevo. En esta situación estamos por gente que no es idónea para la función. Es increíble que por un conjunto de tonterías perdamos una certificación que significa plata. Ahora van a tener que pasar por un trámite muy riguroso y engorroso", asegura el peronista Cheppi.

Según lo observado por Prefectura, las fallas tienen que ver con altura de cercos, alambrados perimetrales y portones, la falta de dispositivos antiescalamiento y el mal funcionamiento del sistema electrónico que fiscaliza el ingreso de personas a las terminales 2 y 3 que provocaba el libre devenir de personas ajenas a las instalaciones. También se destacaron complicaciones en el sistema de barreras de ingreso al área restringida, como también los vehículos autorizados, funcionamiento de las alarmas, sistema de cámaras, manejo y control de residuos, iluminación nocturna de la instalación portuaria y el espejo de agua.

La problemática que afecta al puerto es tan grande que hasta son los propios capitanes de los barcos que arriban a Mar del Plata los que toman la decisión de entrar en una terminal que no cuenta con las medidas de seguridad adecuadas. "Si ellos no quieren entrar están en todo su derecho. El lunes siguiente a la baja de la certificación, un porta contenedor tomó la decisión de ingresar a un puerto que no estaba habilitado. Si no llegaba a entrar era un despiole enorme", dice Sosa. 

Cheppi retoma para dejar en claro su postura al respecto. "En vez de estar discutiendo cómo ampliamos un muelle más para hacer un puerto polimodal que pueda tener diversidad de exportación y que no sea solo pesquero, y así diversificar la matriz productiva de Mar del Plata y la región para exportar alimentos con valor agregado, estamos discutiendo esto que retrasa todo. Se trata de un puerto con salida directa que, en pocas millas, ya está en océano abierto". 

¿Pero por qué no se resolvió antes? Sosa deja en claro que no puede ser por problemas de dinero. "De Mar de Platal se exportan más de mil millones de dólares anuales. Eso genera en impuestos alrededor de 400 millones de dólares anuales. Lo que le sucede a Merlini es que malentiende lo que es un puerto autosustentable. Cuando asumió tenía 35 millones de pesos. Para hacer un puerto previsible gastó esa plata para el dragado, cuando eso lo tendría que haber hecho Nación. Pero a él le interesó más quedar bien con el presidente que desfinanciar el consorcio. Es triste, pero parece que para conocer a la gente hay que darle poder. En el puerto nos conocemos todos. Esto pone a Mar del Plata en un retroceso muy importante por malgastar los fondos".

El malgasto responde directamente a un pedido de informes que presentó Cheppi para que se aclare qué pasó con el dragado de 2017 en el área de maniobras del muelle de ultramar y con el gasto de 15 millones de pesos con los que se remediaron barros supuestamente contaminados. El problema radica en que se contrató un estudio ambiental que sostuvo que la zona estaba contaminada, pero luego de otros cuatro estudios se encontró que no", asegura Cheppi. Mientras Sosa completa que "se dieron cuenta de que no estaba contaminado cuando ya iban un 40 por ciento de la obra. Podrían haberse ahorrado 8 millones de pesos".

El puerto quedó encallado. Amordazado. Sin capacidad para maniobrar. Habrá que ver cuánto tarda el consorcio en devolver a Mar del Plata al lugar que le corresponde.

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