El oficialismo se prepara para sancionar el Código Urbanístico y el de Edificación

El oficialismo se prepara para sancionar el Código Urbanístico y el de Edificación

Horacio Rodríguez Larreta volverá a utilizar la mayoría en el recinto para dar sanción definitiva a código que cambiará la fisionomía de la ciudad.

La decisión legislativa modifica el Código de Planeamiento Urbano -CPU- vigente desde el año 1977, que tuvo cambios sustanciales en 1989 y en 2000, con la Ley 449, y dos actualizaciones en los años 2007 y 2013.

Se trata de una herramienta de planificación urbana que se constituye en un marco clave para determinar cómo crecerá la ciudad en los próximos años. Establece los nuevos lineamientos sobre cuánto y dónde se puede construir, algunos criterios y localización de actividades y usos.

La aprobación en primera lectura se efectuó en base a un proyecto propiciado por el Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, con modificaciones sugeridas por la Comisión de Planeamiento Urbano.

La iniciativa también pasó por Audiencia Pública (que no son vinculantes) y por la cantidad de oradores anotados se extendió durante una semana. Para opinar y realizar sugerencias al Código urbanístico hubo 493 inscriptos, en tanto para el código de Edificación se anotaron 284 oradores. El vicepresidente de la comisión de Planeamiento Urbano, Javier Andradem dijo que con la elaboración del Código Urbanístico e"l oficialismo perdió una oportunidad histórica para pensar, con seriedad, y responsabilidad, la Ciudad que queremos para los próximos treinta años, con la mayor cantidad posible de voces, provenientes de la academia, los concejos y colegios de profesionales y todo tipo de espacios vecinales y comunitarios, pero no lo hicieron. Solo tuvieron en cuenta los intereses de los grandes desarrolladores inmobiliarios".

No es casual, entonces, que el oficialismo haya contado solamente con sus propios 34 votos, suficientes para avanzar hacia la audiencia pública –en un mes- y luego hacia la segunda y definitiva lectura, pero en soledad. No lograron generar consenso político con ninguna otra fuerza parlamentaria. Ni siquiera con el espacio aliado Evolución, que responde al ex embajador en los Estados Unidos del gobierno de Macri, Martín Lousteau.

Tenemos muy claro que el Gobierno porteño quiere densificar aún más la Ciudad. Lo vienen haciendo antes de que la sanción del nuevo Código. Vienen aumentando la constructividad en la zona norte de la CABA, el eje de la avenida Rivadavia en dirección a Flores, y los barrios de casas bajas, a lo sumo de dos pisos, que abundan en Boedo, Villa Pueyrredon  y Mataderos, poniendo así en riesgo la identidad barrial de esas zonas.

En la Ciudad, en los últimos años, se construyeron alrededor de un millón y medio de metros cuadrados por año. El 70% por ciento de ese metraje corresponde a vivienda multifamiliar. Y de ese universo del 70%, el 65% correspondió a vivienda suntuosa y lujosa. ¿Qué intervención tiene el Estado en esta situación? Ninguna.

Este fenómeno va a encarecer el valor del suelo y profundiza la imposibilidad de acceder a una vivienda, en un distrito en el que medio millón de personas viven hacinadas en villas, asentamientos y complejos habitaciones. Un distrito en el que a lo largo de dos gestiones de gobierno de Macri primero, y ahora Larreta, no se realizó ni un solo plan de viviendas.

La legisladora de Vamos Juntos y presidenta de la Comisión de Planeamiento Urbano, Victoria Roldán Méndez, habló con Revista Qué sobre la aprobación inicial de la ley que planificará la Ciudad por los próximos 30 años y respondió las duras críticas de la oposición.

"El Código Urbanístico no es un código para los desarrolladores inmobiliarios, creo que si le preguntas a los desarrolladores no van a estar de acuerdo con este código porque estamos eliminando los parámetros que hacían que los constructores puedan desarrollar más en la Ciudad". Es decir que a partir de este nuevo Código Urbanístico "eliminamos el FOT, FOS, y la tangente que hacían que de manera legal y como correspondía según el CPU se permitiera generar esos edificios en altura".

Con el Código de Planeamiento Urbano vigente desde el 1977 había una serie de premios como por ejemplo si se dejaba la planta baja libre de un edificio el desarrollador podría sumar constructividad, pero Roldán Méndez afirmó a este medio que "ese tipo de premio se acaban en la Ciudad de Buenos Aires y eso no va a ocurrir más y los desarrolladores no van a poder más plantear alternativas a las que plantea el código, que establece una altura máxima y no la van a poder superar por más que engloben parcelas y compren distintos terrenos".

Los legisladores de la oposición también remarcaron que se trata de un código que deja afuera a las personas en situación de vulnerabilidad o que viven en villas y asentamiento, pero la presidenta de la Comisión de Planeamiento Urbano explicó a este medio que

"este código incorpora por primera vez un título específico sobre reurbanizaciones, antes en el de planeamiento estaban escondidos en una U en particular", pero "ahora le damos identidad y la importancia que tienen, estableciendo ciertos principios generales que tienen que ser considerados después para tratar las leyes en particular que tiene cada reurbanización. La verdad que para nosotros el código viene a ser un camino sustancial en eso. Después hay que trabajar con cada una de las reurbanizaciones", afirmó.

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