Una jornada marcada por la emoción y sin problemas

Una jornada marcada por la emoción y sin problemas
Esta vez los troqueles no fueron problema. En general, las autoridades de mesa llegaron puntuales y la gente no tuvo mayores inconvenientes a la hora de encontrarse en el padrón. Una jornada sin revuelos se vivió ayer cuando los sanjuaninos fueron a las urnas. Sin embargo, hubo sitios donde la emoción y las lágrimas primaron en un día electoral atípico.

Hacia el mediodía, según los datos que brindó el Comando Electoral, había emitido su voto un 23% del electorado, contra el 40% que, hasta esa misma hora, lo había hecho en las elecciones de agosto pasado. Esta vez los sanjuaninos decidieron ir más tarde a votar, por lo que la mañana pasó tranquila y sin sobresaltos.

Fue en la escuela San Vicente de Paul, en el barrio Belgrano, de Rawson, donde se vivió uno de los momentos más emotivos. El voto de Daniel Tomas provocó lágrimas entre la gente que estaba en el lugar y también entre quienes fueron a acompañarlo. A esto se sumó que la emoción estuvo presente en todos los funcionarios y candidatos en el momento del voto. Abundaron las dedicatorias y el pedido de homenajes para la fallecida Margarita Ferrá de Bartol. No faltaron las lágrimas al momento de dar entrevistas o cuando la gente se acercaba a ellos para preguntar por la salud del Gobernador. Fue su hermano, el intendente de Rawson, Juan Carlos Gioja, el más consultado. Y fue inevitable que a cada respuesta se le escapara una lágrima. “Está complicado, pero en una semana va a salir de todo esto. Yo, personalmente, te voy a avisar cuando ya esté mejor”, le contestó el intendente a una abuela que se le acercó para preguntar cómo estaba el Gobernador.

Juan Carlos Gioja acompañó a Tomas a votar y en ese momento dijo: “Debería estar en el barrio Edilco”, haciendo referencia a la costumbre que siempre tuvo de acompañar también a su hermano a sufragar.

En ese barrio, la ausencia del Gobernador fue más que notoria. Esta vez, una calma extraña acaparó la escuela Mary O. Graham, donde ayer no se agolpó la gente que, tradicionalmente, sólo iba para ver cómo votaba José Luis Gioja. Mientras tanto, Marcelo Lima, intendente de la Capital, decía: “Es una elección atípica que se vive con dolor. Es que se extraña al Gobernador con su campera roja”.

En la elección de las PASO el problema mayor fue el corte y entrega de troqueles. Pero esta vez, estos engranajes estuvieron ajustados. No hubo demoras con las autoridades de mesa a la hora de cortar el comprobante, tal como sucedió en agosto pasado, ni la gente se olvidó del papel.

Otra de las características de la jornada de ayer fue que los votantes, en general, no tuvieron problemas para encontrarse en los padrones. Es que, según dijeron, las elecciones pasadas sirvieron de ensayo y fue en esa oportunidad que se sacaron las dudas.

Los chicos de 16 años, una vez más optaron por ir a votar después del mediodía. Para algunos, esta fue la segunda elección, porque ya habían debutado para las Paso. En cuanto a la seguridad, desde la Policía de San Juan informaron que fue una jornada tranquila. Y lo único que hubo fueron dos personas que se descompusieron en Rawson, por lo que tuvieron que llamar a la ambulancia. Hubo algunos reemplazos en las autoridades de mesa por ausencia o llegada tarde de los titulares. Fuera de esto, según informaron desde la Fuerza, no hubo inconvenientes.

Como sucede todos los años, una postal típica fue la de los vendedores ambulantes que circundaban las escuelas ofreciendo desde tortitas hasta copos de algodón de azúcar, como así también los lavacoches que se apostaron afuera de las instituciones en las que se votaba.

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