IOMA acumula un semestre de mora en el pago a proveedores que están en “colapso”

IOMA acumula un semestre de mora en el pago a proveedores que están en “colapso”

Pequeños y medianos proveedores de varios rubros alertaron que están en una situación similar en la previa del quiebre económico de 2001. En este marco, ganan las grandes empresas.

El atraso en los pagos a proveedores de la obra social IOMA encendió las luces de alarma en distintas empresas que llevan más de seis meses de espera para cobrar los insumos médicos entregados en el segundo semestre de 2019, en momentos en que la provincia de Buenos Aires era gobernada por María Eugenia Vidal.

Varios proveedores consultados por Letra P coincidieron en que el actual estado de situación es “muy similar” al crack económico de 2001, aunque aclararon que en ese momento “había más recaudación, IOMA tenía fondos”, al tiempo que resaltaron que, “en estos momentos, la provincia no tiene fondos y -dicen- no sabemos cómo administran lo poco que hay, no sabemos si IOMA está desviando fondos a otros fines”.

Los sectores más golpeados por la virtual ruptura de la cadena de pagos son los proveedores de prótesis, insumos de cirugías, otorrinolaringología, neurocirugía y alimentos por sonda.

Desde el cambio de gestión varios proveedores intentaron reunirse con las nuevas autoridades nombradas por el gobernador Axel Kicillof pero no tuvieron suerte en su gestión. “Sabemos que los cambios de gestión son así, pero ya estamos en una situación de colapso”, expresó uno de los proveedores consultados por Letra P. “Nos dicen que se va a regularizar todo, pero nunca ocurre, lo último que pagaron fueron algunas facturas de octubre”, describió otro distribuidor.

Establecer un monto global de la deuda no es fácil, ya que las empresas y profesionales (cuidadores domiciliarios, centros de días, acompañantes terapéuticos) facturan de manera individual por sus servicios, pero en un bosquejo ensayado por los proveedores afectados se establece que “existe un piso de deuda de unos doscientos millones de pesos, cifra que para IOMA no es significativa, pero en este marco las que ganan son las grandes empresas y laboratorios que tienen espalda para tolerar la demora”, expresó una de las fuentes consultadas.

Uno de los sectores más afectados es el de las prótesis. El 60% de los insumos que proveen es importado y de los productos de fabricación o ensamble nacional muchos también vienen de afuera. “Tuvimos dos devaluaciones, en 2018 y en 2019, y la tuvimos que absorber nosotros, no se pueden trasladar a precios”, detalló de uno de los empresarios del rubro.

Otro de los agravantes es que las órdenes de pago se abonan con el precio facturado, es decir, no existe la actualización, lo que significa que la pérdida por inflación también debe ser amortiguada por los proveedores.

Pese al cese de pagos, la obra social sigue emitiendo órdenes de compra pero no responde con la cancelación de deuda. IOMA tiene dos formas de comprar insumos: pedido de precio o licitaciones (que se factura independientemente por paciente), mientras que los insumos quirúrgicos  tienen un convenio especial que se factura mensualmente. En ambos sistemas el atraso es de un semestre.

En este marco, otro de los sectores más golpeados es el de los proveedores de un insumo sensible. Se trata de los alimentos que se aplican vía sonda gástrica a pacientes con determinadas patologías graves. Allí el atraso es aún mayor. Los pequeños y medianos proveedores están una situación de quiebre virtual. Su principal competidor es un laboratorio internacional que puede sostener una larga espera como la actual sin que se resientan sus finanzas.

Así las cosas, los laboratorios locales no descartan reducir su producción en plena crisis por coronavirus, lo que resquebrajaría la ya golpeada economía nacional.

Comentá la nota