Una electrodependiente abandonada por PAMI

Una electrodependiente abandonada por PAMI

María del Carmen Rodríguez denunció que el Estado abandonó a su hermana, Alejandra, una mujer jubilada y electrodependiente de 50 años

A pesar de tener un fallo judicial que obliga a Pami a entregarle medicación y cumplir con las prestaciones que requiere, Rodríguez aseguró que todavía tiene dificultades para conseguir turnos, medicamentos y trasladar a su hermana a los centros de salud para ser atendida. “Hice otra denuncia en la fiscalía de Mar del Tuyú por abandono de persona. Quiero que se cumplan las leyes y que mi hermana pueda estar tranquila”, dijo la mujer.

Rodríguez contó a Página|12 que Alejandra tiene epilepsia refractaria “de nacimiento” y, por esa razón, se atendió siempre en el Hospital Ramón Carrillo, ubicado en Ciudadela. Ambas viven juntas en una casa en las afueras de Mar del Tuyú, pegadas a Costa del Este, pero, señaló Rodríguez, “acá no tenemos un especialista en epilepsia, por eso siempre se atendió en el Carillo”. Además, agregó, Alejandra tiene “una cardiopatía, problemas de tiroides, colesterol, hígado graso y un montón de temas subyacentes”.

Según Rodríguez, sus padres “siempre aportaron para que a Alejandra no le falte nada”, pero, a partir de la muerte de los dos en 2010, comenzaron los problemas con el sistema de salud. “Después de que murió mi mamá, hubo un montón de errores de Pami. La pensión de mi hermana tenía que salir en 6 meses y demoró 3 años. Recién salió en julio de 2013, pero Pami nunca funcionó como corresponde”, lamentó.

En julio del año pasado, Alejandra empezó a necesitar tubos de oxígeno en su casa para poder respirar. “Pami no tenía ninguna empresa contratada con oxígeno entonces me dijeron que la interne hasta que ellos tengan un convenio con una empresa que pueda darle el oxígeno”, aseguró. Rodríguez explicó que, como su hermana tiene defensas bajas, “tiene que estar sola en una sala porque se puede agarrar cualquier infección”. “(Cuando va al hospital) siempre está al lado alguien tosiendo, entonces dije que no la iba a internar porque la exponen innecesariamente a infecciones hospitalarias y que iba a hacer una denuncia”, dijo.

Rodríguez se presentó ante el juzgado federal de Dolores que “tomó el caso inmediatamente”. “A partir de ahí, empezamos a tramitar el amparo y empieza a haber exhortos, pero Pami nunca cumplió”, afirmó la mujer. En noviembre de 2019, el juez Alejo Ramos Padilla ordenó a la obra social que entregue “sin más demoras” el concentrado domiciliario de oxígeno que Alejandra necesitaba.

Asimismo, el fallo obligaba a Pami a cubrir inmediatamente el 100 % de los medicamentos que toma la mujer “por mes y mientras lo indique el médico tratante” y a cubrir los gastos del traslado de Alejandra hasta el Hospital Ramón Carrillo “a efectos de realizar el control anual de la afiliada”.

“En ese momento, lo solucioné con el doctor García, que es el director del hospital de Santa Teresita -relató Rodríguez-. Me puso un concentrado de oxígeno y un teléfono para que pueda hacer consultas directas al hospital. El doctor siempre trata de solucionar todo, aún con los pocos recursos que tiene”.

En diciembre del año pasado, agregó la mujer, Pami le entregó a Alejandra un concentrado de oxígeno portátil que, aseguró, “le permite mayor independencia y otra calidad de vida”. Pero las dificultades no terminaron ahí.

Rodríguez contó que una empleada de Pami se negó a darle turnos a Alejandra en el hospital de Santa Teresita. “Me dijo ‘tu hermana es una paciente muy incumplidora’. Ella no es incumplidora, es impredecible porque se puede levantar bien o mal –relató–. Yo cancelé turnos en agosto, es cierto, pero porque Ale no estaba en condiciones de ir, no es que yo cancelo porque sí, ella conoce a Ale y sabe del tema”. 

Además, Rodríguez denunció que en las farmacias de la Costa se dificulta conseguir medicamentos porque “hay cupos para atender a gente de Pami”. “Ellos compran una cantidad de medicación, pero sólo un 5 o 10 por ciento de eso va a Pami porque no cumple con los pagos en fecha y (a las farmacias) no les conviene”, agregó.

El fin de semana pasado, contó Rodríguez, el tubo de oxígeno de Alejandra falló. “Llamé al call center de Linde, que es la empresa colombiana que contrató Pami y que da el oxígeno, pero ellos me dijeron que no lo podían solucionar”, aseguró. Linde, señaló la mujer, tiene su sede en Colombia, pero una sucursal en Mar del Plata “que siempre responde muy bien”. “Después me enteré, por otro mail, que habían estado trabajando para solucionarlo, pero el fallo dice que lo tienen que hacer sin demora”, afirmó.

Rodríguez se presentó nuevamente ante la justicia para denunciar a Pami y a Linde porque “no están cumpliendo”. “Esta es una lucha que ya lleva nueve años y hay mucha gente en la Costa que está pasando situaciones similares”, sostuvo y señaló que todo este proceso afectó la salud de su hermana. “Se estresa mucho y eso le complica el cuadro de salud -aseguró-. Lo único que pide uno es la dignidad”.

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