Coca Cola también retiró sus anuncios de Facebook y Twitter por su manejo de los mensajes de odio y la desinformación

Coca Cola también retiró sus anuncios de Facebook y Twitter por su manejo de los mensajes de odio y la desinformación

De esta manera la compañía, que invierte cantidades enormes de dinero en publicidad, se sumó a otras como Unilever que tomaron decisiones de la misma naturaleza en los últimos días. “Les haremos saber que esperamos una mayor responsabilidad, acción y transparencia de ellos”, expresó la compañía en un comunicado

La compañía Coca-Cola, que invierte enormes cantidades de dinero en anuncios, informó este viernes que suspende sus publicidades en las redes sociales “durante al menos 30 días” a partir de julio y, de esta forma, se suma al boicot de empresas a Facebook y Twitter por sus fallas en el manejo de los mensajes de odio y la desinformación.

“No hay lugar para el racismo en el mundo y no hay lugar para el racismo en las redes sociales”, dijo James Quincey, el director ejecutivo del gigante mundial, en un breve comunicado.

“Nos tomaremos este tiempo para reevaluar nuestros estándares y políticas publicitarias para determinar si se necesitan revisiones internas y qué más podemos esperar de nuestros socios de redes sociales para librar a las plataformas de odio, violencia y contenido inapropiado”, agregó la compañía en una nota de prensa. “Les haremos saber que esperamos una mayor responsabilidad, acción y transparencia de ellos”, añadió.

Las acciones de Facebook y Twitter ya se habían derrumbado más del 7% en las operaciones de medio día del viernes después de que la multinacional Unilever dijo que retiraría su publicidad de las compañías de redes sociales durante el resto del año.

Unilever, con sede en Londres, es propietaria de unas 400 marcas, entre ellas algunas muy conocidas como Axe, Dove, los helados Magnum o los tés Lipton. EFE/Marco De Swart/Archivo

Unilever, fabricante de productos de consumo, anunció este viernes que suspendería su publicidad en Facebook y Twitter como consecuencia de la “atmosfera polarizada” que tiene lugar en el escenario político de Estados Unidos.

“Debido a la actual polarización, tiene que haber mucho más cumplimiento [de las normas] en el área de discursos de odio”, afirmó el vicepresidente de medios globales de la empresa, Luis Di Como, en una entrevista con el medio financiero estadounidense The Wall Street Journal.

“Seguir anunciándonos en estas plataformas en este momento no añadiría valor a la gente ni a la sociedad”, subrayó el representante de Unilever.

El gigante de bienes de consumo empaquetados con sede en Londres dijo que mantendría su inversión publicitaria planificada en los Estados Unidos al destinar los fondos a otros medios. Unilever fabrica los helados Breyers y Ben & Jerry’s, la mayonesa de Hellmann, los tés Lipton y Pure Leaf, junto con productos básicos de consumo como Dove.

El boicot de Unilever se suma al que han puesto en marcha más de 90 compañías en los últimos días. Entre ellas se cuentan Verizon, VF Corporation (dueña de Vans o North Face), Ben & Jerry’s o la distribuidora cinematográfica Magnolia Pictures.

Los logos de Twitter y Facebook (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)

De acuerdo con un artículo de CNBC, las organizaciones están pidiendo a Facebook que controle más estrictamente los discursos de odio y la desinformación mediante acciones mas asertivas en la red social.

Entre los pedidos se encuentra la creación de una sección de moderadores que reciba las quejas de los usuarios que aleguen haber sido discriminados por su raza o religión, y dejar a las empresas ver cuan seguido han aparecido sus publicidades cerca de contenido que luego fue removido por contener desinformación u odio, y permitir que recuperen su dinero en ese caso.

El año pasado, Facebook generó unos USD 69.7 mil millones en ingresos en publicidad a nivel mundial a través de sus anunciantes. La plataforma informó a principios de este año que tiene más de 8 millones de anunciantes.

La reacción de Facebook

La compañía fundada por Mark Zuckerberg endureció sus políticas de moderación de contenidos el viernes, al prohibir más tipos de mensajes de odio en los anuncios publicitarios y comenzar a colocar advertencias a las publicaciones problemáticas que decida no eliminar.

El presidente ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg (REUTERS/Erin Scott)

Zuckerberg, el presidente de la red social, defiende desde hace meses en nombre de la libertad de expresión un enfoque más flexible que Twitter o YouTube, sobre todo en lo que se refiere al discurso de figuras políticas. Pero él mismo dio detalles sobre el endurecimiento de su posición.

La plataforma ahora suprimirá los anuncios que afirmen que las personas de determinados orígenes, etnias, nacionalidades, género u orientación sexual representan una amenaza para la seguridad o la salud de los demás, dijo Zuckerberg, en una transmisión desde su perfil de Facebook.

El CEO también habló sobre cómo se prepara la plataforma frente a las elecciones presidenciales de noviembre en EEUU y aseguró que las medidas tomadas son resultado “directamente de las sugerencias de una organización que defiende los derechos”. Y dijo: “Las elecciones de 2020 ya se anunciaban caldeadas, y eso antes de enfrentar las complejidades adicionales relacionadas con la pandemia y las protestas por la justicia racial en todo el país”.

Prometió que sus equipos están movilizados para contrarrestar cualquier intento de maniobra para disuadir a las personas de ir a votar (en particular a las minorías). Y volvió, aunque sin mencionarlo explícitamente, al incidente que provocó protestas contra su red.

A diferencia de Twitter, Facebook se negó a moderar mensajes polémicos del presidente Donald Trump a fines de mayo, uno sobre el voto por correo (que trató como fraude electoral) y otro sobre las manifestaciones y disturbios que siguieron a la muerte de George Floyd, asfixiado por un policía blanco en Minneapolis.

Twitter decidió ocultar los comentarios del presidente y reducir su circulación potencial, aunque dejándolos disponibles para consulta.

Facebook toma así una postura a medio camino entre eliminar contenidos o no intervenir en absoluto, lo que era su política hasta ahora. “Los usuarios podrán compartir este contenido para condenarlo (...) pero agregaremos una advertencia para decirle a las personas que el contenido que comparten puede violar nuestras reglas”, dijo Zuckerberg.

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