Cano y su entorno salen a victimizarse

Cano y su entorno salen a victimizarse

Aseguran que las denuncias por supuestos pedidos de coimas forman parte de operaciones políticas y mediáticas. Mientras tanto avanza la investigación judicial.

El viejo recurso de las operaciones políticas y mediáticas. Esa fue la excusa que José Cano, responsable del Plan Belgrano esgrimió para deslindar responsabilidades propias y de su círculo de allegados de la investigación que abrió el fiscal federal Guillermo Marijuán por supuestos pedidos de coimas en Corea del Sur. Los retornos, según solicitó investigar el funcionario judicial, habrían sido solicitados por Alberto Darnay, empleado del PAMI y designado Coordinador de Enlace del PAMI con la Unidad Plan Belgrano, Osvaldo Barreñada, secretario general del gremio de trabajadores del PAMI y el empresario Octavio Accardi.

Finalmente la denuncia de Marijuán quedó a cargo del juez federal Sergio Torres y la fiscal Alejandra Mángano, quienes deben dilucidar si se cometieron los delitos de defraudación contra la administración pública y negociaciones incompatibles con la función pública.

Según consta en la causa, todo comenzó en octubre de 2016, cuando los tres principales involucrados, junto a Dae Kyu Yang y Young Sik Oh, dos ciudadanos coreanos que viven en Argentina, viajaron a Seúl. Allí habrían propuesto al menos dos operaciones por un valor superior a los 300 millones de dólares, uno relacionado con la compra de relojes de última tecnología para entregarlos a beneficiarios del PAMI, y otro referente a ahorradores energéticos. Inclusive circulan fotos de la sonriente comitiva tucumana junto a hombres de negocios coreanos. Ahora, Darnay asegura que efectivamente viajó a Corea del Sur, aunque lo hizo a título personal y sin relación alguna con sus funciones en el PAMI y el Plan Belgrano. Mientras tanto y sugestivamente, en diciembre de 2016 Darnay y el resto de los turistas con paso por el Lejano Oriente, conformaron una sociedad anónima a la que llaman Khumo Lat Am SA.

Seguramente no estaban al tanto de que a esa altura, diplomáticos coreanos ya habían alertado a su embajada en Buenos Aires para que diera intervención a la Cancillería sobre las gestiones de los tucumanos (supuestos ilícitos en el medio), de otra manera no se explica cómo avanzaron con la creación de la firma comercial. Para Darnay no fue otra cosa que “el ejercicio de la libre empresa que establece la Constitución”, una explicación sin demasiado sustento a la luz del peso de las acusaciones.

La queja de los coreanos motivó que Carlos Regazzoni, ex interventor del PAMI iniciara en enero de este año un sumario para intentar clarificar un asunto que cada día se ponía más oscuro. Regazzoni posteriormente fue eyectado de su cargo. Antes, mediante el expediente N° 0200-2017-0001043-0, y en la resolución interna N° 0053, puso la lupa sobre Darnay quien incluso fue separado de su cargo de manera preventiva. Concretamente, Regazzoni pidió investigar una “supuesta contratación en representación del PAMI-Argentina con la empresa Jicen Hitech Co Ltd de Corea del Sur”.

A todo esto, José Cano emitió un comunicado de prensa en el cual manifiesta que la denuncia tiene origen en la disputa política que lo mantiene enfrentado con el oficialismo de Tucumán desde hace más de una década, argumento sobre el cual también se monta el descargo de Darnay.

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