El abogado de De Vido comparó una entrevista a un ex directivo de PDVSA con “una tortura”

El abogado de De Vido comparó una entrevista a un ex directivo de PDVSA con “una tortura”

Maximiliano Rusconi dijo que “si un periodista obtiene información de un sujeto a quien lo están torturando al lado suyo, no hay secreto de la fuente que valga”, al seguir con el paralelismo.

El abogado de Julio De Vido, Maximiliano Rusconi, comparó hoy la entrevista que el periodista de Clarín Daniel Santoro le hizo al ex gerente de PDVSA Gonzalo Brusa Dovat con “una tortura”.

Rusconi dijo en Twitter “aclaremos los límites del periodismo y la libertad de prensa” y dio como ejemplo: “Si un periodista obtiene información de un sujeto a quien lo están torturando al lado suyo no hay secreto de la fuente que valga. Sobre todo si colaboraste en el delito que te “facilita” la información. Ok?” Pese a que Santoro dos veces le preguntó a Brusa Dovat si estaba de acuerdo en dar la entrevista en un lugar público, como el restaurante Sarkis y frente a cien personas, Rusconi comparó la nota con “una tortura”.

Pese a que dijo al juez Alejo Ramos Padilla haberse sentido presionado en la nota con Clarín, el ex directivo de PDVSA luego dio otra entrevista con TN y dos con América TV.

Rusconi también criticó la cita que hizo Santoro en una nota del secreto profesional periodístico que establece el artículo 43 de la Constitución para proteger a sus fuentes y sus comunicaciones, como dictaminó la Cámara Federal porteña en los casos de los periodistas Thomas Catán, ex corresponsal del Financial Times y Matías Longoni, ex periodista de Clarín. Precisamente, Rusconi había pedido a la justicia “abrir” el teléfono de Longoni en la causa de la “mafia de los Contenedores”, donde defiende a uno los principales imputados.

“Ocultar el origen ilícito (de un dato) no es protección de las fuentes, es encubrimiento de un delito de acción pública”, dijo.

El letrado aseguró que Santoro “no hizo periodismo” y criticó a ADEPA por haber apoyado al periodista, junto con otras organizaciones que consideran que la maniobra K en Dolores es un intento de “criminalizar el ejercicio” del periodismo.

“Acá estamos descubriendo detalles que son muy importantes y dramáticos en el sentido del funcionamiento de ciertos sectores esenciales para la democracia, como el periodismo. Hay una tendencia a agarrarse de lo corporativo, se lo llama a Santoro por no ser periodista”, finalizó.

Coment� la nota