La normativa vigente data de 1980 y no regula las actividades de gran impacto ambiental en sectores densamente poblados del núcleo urbano Necochea-Quequén
Desde fines de los años 70, cuando Quequén fue anexada al distrito de Necochea, ha existido una constante preocupación de las autoridades municipales de turno por planificar el desarrollo del puerto local, que creció prácticamente sin control en medio del núcleo urbano. Sin embargo, esa preocupación nunca se vio reflejada en políticas de estado y las normas vigentes son las mismas que regían durante el último gobierno militar. Por ello, no existe una zonificación que impida la existencia de viviendas en áreas donde se desarrollan actividades de gran impacto ambiental. Como consecuencia de ello, no es extraño que ocurran accidentes, como el registrado semanas atrás cuando un derrame de agroquímicos en un depósito causó la muerte de una joven y afectó la salud de varias personas más.
Sin restricciones "La normativa vigente data del año 1980 y sólo se propuso su reemplazo integral en el proceso de planificación entre los años 2004-2011, con el desarrollo del Plan Urbano Ambiental (PUA) y del Código de Desarrollo Sostenible (CODES)”, explicó el arquitecto Martín Sarasíbar, especializado en Gestión de grandes proyectos urbanos y que cuenta con un posgrado en Evaluación de Impacto Ambiental. "Por lo tanto, la normativa vigente responde a un modelo de ciudad y de desarrollo urbano propios de ese período sociopolítico donde se priorizaban otros criterios, coexistía un rol del estado local diferente y se promovían lógicas de urbanización coherentes a las que poseía nuestra comunidad a fines de los años 70”, explicó Sarasíbar, que como funcionario municipal entre 2003 y 2011 coordinó el Plan Urbano Ambiental. Precisó además que "legislación homologa los principios del Decreto Ley 8.912/77” y que "esta norma establece que en el área urbana todas las parcelas tienen derecho a poseer una vivienda independientemente del perfil de zona que se establezca. Nuestro puerto esta enclavado en el centro del área urbana de Necochea-Quequén, por lo tanto la propia norma habilita a esta situación”. Debido a ello, señaló Sarasíbar, "nuestra zonificación colindante al puerto se denomina ‘industrial mixta’, donde el único uso que no puede prohibirse es la vivienda”. Respecto al accidente que provocó la muerte de Melisa Nuñez, Sarasíbar señaló que "no podemos permitirnos que sucedan este tipo de hechos, producto de la desidia del poder público y de la irresponsabilidad de los empresarios”. Precisó que "el rol de autoridad de aplicación de la Municipalidad es irremplazable”, ya que "solo el estado local habilita en su territorio” y que, de realizarse los controles pertinentes, "desde el año 2010, no podrían instalarse en lotes de carácter urbano depósitos de agroquímicos”.
Un largo proceso El ingeniero Eloy Juez, que fue funcionario de Obras y Servicios Públicos en 1982 y también en 2000, señaló que la zonificación ha sido una preocupación constante de los distintos gobiernos municipales, en los que se trabajó en la mejora de las normas vigentes. "Me consta por haber formado parte de muchas comisiones en diferentes gestiones municipales”, dijo Juez, quien también fue presidente del Centro de Profesionales de la Ingeniería. "Inclusive en la gestión de Daniel Molina participe de todos los talleres del PUA en representación de la cadena agro exportadora”, precisó. Juez también trabajó en la "adecuación de la zonificación municipal a la provincial, a partir de la vigencia de la Ley 11.459/93 de radicación industrial y su decretos reglamentarios 1.741/96, donde en sus artículos 40 y 41 definía cinco zonas y las clasificaba en Clase I, II, y III, según fueran inocuas, molestas o peligrosas”. "Irónicamente en el año 1995, a raíz de la sanción de la ordenanza 2.359/91, modificatoria de la 2005/81, eleve una nota la Concejo Deliberante que dio origen al Expediente J-8760, donde en su anteúltimo párrafo, avisaba de la incongruencia de prohibir en determinadas zonas actividades molestas Clase II y permitir actividades nocivas, algunas Clase III”, explicó el ingeniero.///
La norma vigente Gran parte de las ordenanzas vigentes respecto a la actividad industrial y portuaria de nuestra ciudad surgieron con el desarrollo del Plan Urbano Ambiental (PUA) y del Código de Desarrollo Sostenible (CODES), entre 2003 y 2011, bajo la supervisión de Martín Sarasíbar. El proceso de planificación "implementado entre el año 2003 al 2011 contempló el desarrollo de todas las etapas previstas al momento de ingresar al gobierno municipal. Se implementó un menú de 150 programas y proyectos, y se materializó el inicio de más del 50% de ellos”, dijo Sarasíbar. "Nuestra comunidad participó (200 representantes de más de 100 entidades) en más de 20 talleres de trabajo”, explicó. "Se diagnosticó el perfil de nuestra comunidad y territorio; se consensuaron estrategias a mediano y largo plazo; se diseñaron los programas y proyectos acorde a los objetivos acordados, y entre ellos, se propuso renovar integralmente el corpus normativo en materia de ordenamiento territorial y ambiental”. "En este sentido se diseño el CODES, propuesta de carácter único en la región, diseñado con la supervisión de las autoridades provinciales enteramente desde equipos técnicos municipales”, dijo. "Aún hoy esta en evaluación en el Departamento Ejecutivo de turno”. "En el transcurso de este nutrido trabajo de planeamiento, y por primera vez en nuestra historia, se abordaron crónicos estigmas que nos caracterizan”, indicó. En aquellos talleres, explicó, se pudo "socializar por primera vez, en un marco de debates y consensos, la controversia de la integración de Necochea-Quequén como una misma ciudad, lo que motivó la definición del primer eje estratégico del PUA”. También se pudo "discutir las competencias concurrentes en materia territorial-ambiental por parte de las dos actividades productivas más importantes de nuestra región: el turismo del producto sol y playas y el complejo agroexportador, desde donde surgieron dos de los programas de planeamiento más relevantes de los últimos años: el Plan Integral Costero y el Ordenamiento urbano-ambiental del Complejo Agroexportador”, dijo Sarasíbar. En los 8 años de gestión, manifestó, "se aprobaron más de un centenar de nuevas normativas, todas contempladas en el CODES, entre ellas la ordenanza 6414/08, que regula al complejo agroexportador fijando un límite a la expansión de acopio en el área urbana y prioriza a los usos urbanos o las ordenanzas que regulan a los depósitos de agroquímicos, los depósitos de control de plagas, la regulación de estructuras que emiten RNI (antenas) y la creación del Sector Industrial Planificado (SIP)”.///
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