El concejal Luis Zaffaroni consideró ayer que si lo que el intendente Martín Buzzi pretende con el cambio de gabinete es fortalecer su gestión, el efecto es “absolutamente el contrario” porque “es una muestra de debilidad enorme”.
Además, faltando cinco meses para el término de la gestión Zaffaroni cuestionó el sentido de la decisión, reiterando el concepto ya vertido de debilidad junto a “la impronta del gobernador en el gabinete municipal” en alusión a nombres como el de Roddy Ingram y Mariano Almirón, ambos vinculados a Provincia hasta el día previo a la designación local.
Por otra parte, y dados los cuestionamientos que enfrentan dos de los funcionarios removidos, José Luis Alassia (ex secretario de Hacienda, con juicio de responsabilidad abierto por la inversión en el fideicomiso) y la mencionada Viviana Almirón, el edil señaló que las actuaciones administrativas que los involucran siguen su cauce.
Puntualizando, por ejemplo, el pedido de informes que involucra a la cartera de cultura por las desprolijidades e irregularidades en torno al expediente labrado para abonar gastos por más de medio millón de pesos en el contexto de los festejos del aniversario de la ciudad, el concejal subrayó que las respuestas solicitadas deberán darse de todos modos, sea quien sea el nuevo titular de la cartera.
El plazo original para responder la requisitoria caducaba ayer, dado los siete días corridos pasados desde el jueves 6, fecha de la sesión en la que se aprobó la emisión del mismo, aunque Zaffaroni señaló que podría haber tolerancia hasta el lunes, considerando que el escrito puede haber llegado a manos del intendente el viernes posterior.
Mas allá de lo dicho, insistió con que “indudablemente es una muestra de debilidad” por parte del intendente Buzzi decidir un cambio de gabinete a pocos días de las complementarias y a escasos cinco meses de culminar la gestión.
También consideró que hay muchas lecturas políticas posibles, aunque en relación a los funcionarios que deben dar explicaciones y fueron apartados de sus cargos, el edil dijo que “si no hay nada que ocultar, la decisión de cambiar un funcionario no debe pasar por ese andarivel. Cualquiera podría venir a dar las explicaciones, que es lo que busca el Concejo”, concluyó.

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