A las 9 se reunirán con el director de Tránsito, José Samalea, con la intención de que se sumen al sistema implementado.
Sobre la primera experiencia, Marcelo Arambuena, titular de “Proyecto Padres” indicó que “fue muy buena” y prevén que se extienda “a otros boliches de la Capital y La Banda”. Los integrantes del operativo “conductor designado” se ubicaron a la entrada del boliche para poder identificar a los conductores de cada grupo, una vez que los jóvenes llegaban a la puerta se les informaba sobre la propuesta -voluntaria- y ellos decidían quién iba a recibir la pulsera. Esta insignia les permitiría recibir la devolución del dinero de la entrada, una vez que salgan del complejo bailable y cumplan con las normas pautadas.
El “conductor designado”, sale del boliche y debe someterse a un control de alcoholemia para verificar que los niveles de alcohol en sangre no perjudiquen su desempeño manejando el vehículo (moto o auto). “Con esto queremos evitar que sigan muriendo chicos a causa de los accidentes de tránsito”, argumentó Arambuena. Además, agregó que el 80% de los siniestros viales están relacionados a la ingesta desmedida de bebidas alcohólicas.
Consultado acerca de la reacción de los jóvenes cuando les comentaban de la propuesta, sostuvo que “al principio no entendían muy bien, entonces se mostraban reticentes, pero después les explicábamos que era para cuidar sus vidas y su salud, ingresaban sin ningún problema, incluso dijeron que estaría bueno que este sistema sea aplicado en todos los boliches de Santiago del Estero”, sostuvo Arambuena.
Con el objetivo de sumar gente para que colabore con esta propuesta, integrantes del “Proyecto Padres”, se reunirán con el director de Tránsito, José Samalea a las 9. “La idea es aunar criterios y contarle como fue nuestra primera experiencia con la intención de que ellos nos ayuden haciendo los controles de alcoholemia”.
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