El mundo del golf parece estar volviendo a la normalidad después de andar a los tumbos sin su embajador mundial número uno, Tiger Woods. Es que pasaron casi nueve meses y una operación de la rodilla izquierda en el medio para que el mejor golfista del mundo volviera a celebrar en el circuito de la PGA. Y por añadidura con ese título, claro, la "tigermanía" regresa a pleno...
Desde el primer día, el número 1 demostró que iría por todo, pero en la última jornada comenzó a cinco golpes de su compatriota Sean OHair, que parecía un líder sólido. En el hoyo 3, OHair cometió su primer bogey, y repitió en el 7. En el 9 pareció recuperarse con un birdie; mientras Woods se ponía a uno en la primera mitad con tres birdies y un bogey. En el hoyo 16, Tiger llegó a la punta, pero un bogey en el 17 hizo que comenzase el último hoyo segundo. La emoción estaba servida. Y como en una escena repetida en la carrera de Woods, los finales son siemrpe de película: un putt embocado de unos cuatro metros y medio, para sumar 67 y un total de 275.
Tiger Woods está de vuelta. Ahora le apunta al Masters de Augusta. El golf, contento y agradecido.
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