El prostíbulo funcionaba justo al lado del colegio Los Inmigrantes, en Colonia Caroya. Una pareja lo regenteaba y sus hijos, una nena de 13 y un chico de 16, trabajaban atendiendo la barra.
Los hijos de la pareja, una niña de 13 y un adolescente de 16, expendían las bebidas alcohólicas en la improvisada barra. Los adultos, quienes explotaban el local nocturno, según los primeros datos.
El viernes, cuando la Policía llegó a la whiskería con la orden de allanamiento del juzgado de Jesús María, había en total 31 personas: los cuatro integrantes de la familia “tipo”, cinco mujeres y 22 clientes -entre mayores y menores-.
Una de la mujeres y un cliente no se percataron de los gritos de “la ley” y siguieron haciendo lo suyo en una habitación de la casa. Así fueron encontrados por los policías que inspeccionaron el lugar: “Cuando ingresó la comisión policial en una habitación contigua había una pareja en plena actividad sexual”, explicitó el comisario Héctor Garis, jefe de la Departamental Colón.
Detenidos. La pareja que regenteaba el lugar, un hombre de 59 años y una mujer de 34, quedó detenida. La contravención por explotar un prostíbulo, contemplada en el Código de Faltas de Córdoba, podría agravarse: la Justicia Federal investigará si son penalmente responsables por el delito de trata de personas, con severas penas en el Código Penal.
Entre las cinco mujeres, tres son oriundas de República Dominicana y una de Perú. La Justicia analiza si las condiciones de prostitución condicen con el delito de trata de personas. También se investigará el rol que tenía en ese local la nena de 13 años. De acuerdo a la pesquisa policial, atendía la barra.
Respecto de los hombres que estaban en el la whiskería, cinco son menores de edad, incluyendo al chico de 16 que trabajaba allí junto con sus familiares.
Comentá la nota