Tres son las razones por la que Miguel Torres del Sel debería convertirse en el próximo gobernador de los santafesinos según entiende la diputada provincial, Alejandra Vucasovich: "No necesita de la política para ganar dinero, fama o poder. Dejará un trabajo que le gusta, lo divierte y en el que lo aplauden millones de personas por una tarea en la que siempre estará expuesto a reclamos, críticas, insatisfacciones y a las presiones más despiadadas. Aunque se codea con los más encumbrados de todas esferas, tiene la sensibilidad propia de alguien con más calle que escritorio surgido de un barrio del que nunca se fue".
Cuando se le hace notar que ser "el buen tipo" que las plateas parecen percibir en Torres del Sel no habilita automáticamente el acceso a la primera magistratura provincial, Vucasovich -quien busca renovar su banca como la primera mujer que en la lista de diputados de Unión Pro-Federal-, opta por invertir el planteo. "Siempre hubo una tendencia a privilegiar títulos y galardones para pensar a nuestros gobernantes y la experiencia demuestra que ello no es el requisito indispensable en quien debe conducir. Para hacer un gobierno decente, equitativo y sensible un mandatario puede carecer de diplomas o erudición, pero sin dudas no puede no ser una buena persona. Es verdad que con buena intención y férrea decisión no alcanzan -y por eso Miguel está rodeado de profesionales muy capaces- pero no puede siquiera comenzar una gestión que sea transformadora sin una ni otra".
La actual titular del bloque Federal en la Cámara de Diputados santafesina demuestra su entusiasmo con una comparación extrema. "Miguel Torres del Sel -afirma- será el Lula de la provincia de Santa Fe no sólo porque tiene el mismo origen popular que ex presidente brasileño sino porque uno por gremialista y el otro por humorista poseen el desenfado que no los ata a ningún protocolo. No son ni necesitan ser políticamente correctos, quedar bien con nadie o disimular lo que tengan que decir. Lula llevó a su país a ser una potencia actuando con decencia y franqueza tanto como mejorando la situación de los más pobres. Eso es lo quiere hacer Miguel y lo va a hacer".
¿Por qué está tan segura? "Lo veo en sus conversaciones con la gente. Lo perciben sincero. Fíjese que cuando recorremos casa por casa pueblos y ciudades Miguel no dice que está todo mal en la provincia. Al contrario, admite que es uno de mejores estados del país. No critica al gobernador y a diferencia de Binner lo veo muy cerca del pueblo pero no por campaña sino por ser parte del pueblo. A él no le gusta confrontar ni a la gente le gusta ver a los políticos peleándose. Le hace saber al ciudadano común que por primera vez uno de ellos puede llegar y que si lo ayudan a llegar, como Lula, no se olvidará. Como no se olvidó ni de su barrio ni de sus amigos por las luces de Buenos Aires o las estrellas con las que allá se codea".
Hay un punto en que no se puede menos que coincidir con la diputada y es que el ex Midachi "aporta alegría a la política" aunque, aclara, que no habla "de humor cómico (por mas que en las recorridas le pidan al candidato algún que otro cuento) sino de optimismo. De humanización de la propuesta, de hacer sentir parte al vecino común de algo que puede ser de todos y se puede hacer entre todos; sin desconocer lo bueno hecho sino avanzando allí donde hay pobreza, donde falta infraestructura, donde los jóvenes no tienen en quien creer ni quien los guíe. ¿Acaso hay algún candidato a gobernador que no sea Miguel Torres del Sel al que los jóvenes santafesinos puedan sentir más cercano? No lo hay, por más que algunos abusen del photoshop y se saquen los trajes para los afiches o se postulen con apodos".
Otro interrogante que Vucasovich responde es si más allá de los "valores" del candidato a gobernador de Unión Pro-Federal que subraya existen ideas de gestión. "No sólo existen sino que Miguel está confrontando con la gente cada proyecto que los técnicos le acercan. Hay una prioridad que reúne urgencia e importancia en la misma demanda: la pobreza. A quienes padecen hambre, frio o enfermedad como les pasa a muchos habitantes de una de las principales cuencas lecheras del mundo y de uno los distritos productores de alimentos o de carne más rico del planeta, no se le puede pedir que se sumen a ningún proyecto de nada. Esa tarea de inclusión, tal como pasó en Brasil, es lo que propone Torres del Sel. A partir de ahí se ven tres realidades disímiles: Santa Fe, Rosario y el resto de la provincia. Rosario debe saldar su dualidad de parecerse a Barcelona en la orilla del río y a una favela de Río de Janeiro en su límite mediterráneo. Santa Fe no puede dejar de ser la sede administrativa pero visto está que eso no alcanza entonces deberá aspirar a ser una ciudad turística y de servicios. El resto tiene sus características. En el norte no hay caminos, agua, gas natural, etcétera, etcétera. Todo sin olvidarse de apoyar a los que hacen riqueza, los que producen en el campo y en las fábricas. Una riqueza que debe reinvertirse en la provincia para que los que menos tienen pero contribuyen a crearla puedan también disfrutarla accediendo a curarse en un hospital equipado, a estudiar en una escuela con clases o viviendo en una casa propia. En fin, sabemos qué hacer en cada lugar; de eso que no le quepa duda a nadie".
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