Ayer mañana el gobierno anunció el ingreso de Gustavo Martínez como subsecretario de la Función Pública. Se trata del controvertido funcionario que fue el responsable de pagar 60 mil pesos en vinos, por lo cual los medios nacionales lo llamaron “el vinogate” del gobierno de Santa Cruz.
La noticia no tendría nada de especial si Martínez no constituyera un elemento fundamental en uno de los escándalos que debió afrontar el gobernador Peralta en el 2012, cuando se difundieron facturas por la compra de bebidas “Premium”, vinos, cervezas y champagne, en un valor de $ 60.000,00 pagados con fondos públicos, con destino a la Residencia del gobernador.
Los pagos de las facturas fuero autorizados por Decretos emitidos y firmados por el Ing Gustavo Martínez como Ministro Secretario General de la Gobernación, cargo que ostentaba en ese momento y del cual luego fue relevado por Peralta y a quien nuevamente convocó para una nueva función.
Estos gastos sacudieron fuertemente al Gobernador, quien atinó a explicar que los mismos se produjeron en su ausencia, pero en ese caso, quien firmó la erogación para la compra de bebidas alcohólicas, fue Martínez, de quien – al menos hasta el momento – no se conoce que haya dado explicaciones en qué marco se hizo esa inversión.

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