Los Consejos Directivos de las cuatro facultades que permanecieron tomadas de 33 a 53 días por estudiantes reprogramaron sendos cronogramas académicos, entre ellos, los exámenes. Pero el retorno a la actividad generó, en casi todos los casos, nuevas quejas. En especial, los alumnos argumentan que algunas cátedras no están respetando la decisión de los órganos de Gobierno
Según Agüero, el pedido de reprogramación del año académico provino del centro de estudiantes de Artes. Pero Anahí Rodríguez (vocera de la asamblea) no está de acuerdo con eso. "Ese pedido estaba incluido en un pliego votado por la asamblea como condición para que se levante la toma. En forma oral, la decana (Raquel Pastor) se había comprometido a cumplirlo; pero no quiso firmar ese compromiso. Más allá de eso, la sesión de Consejo salió porque la vocal de Artes de Adiunt, Marta Ponce, y el secretario general de ese gremio (Oscar Pavetti) se reunieron con ella y lograron que la convoque", afirmó.
Agüero dijo que la toma había provocado deserción estudiantil: "la vuelta a clases se dio con la pérdida considerable de alumnos; en especial, de los primeros años. Además, se notó un clamor del 80% del estudiantado de que se reprogramen los exámenes; se los veía muy preocupados por la pérdida, muy molestos con la toma".
Por su parte, Rodríguez dijo que la gestión no mostró voluntad de resolver los problemas. "No hay predisposición al diálogo: el Consejo recién sesionó 12 días después de levantada la toma, y en el orden del día no se incluyeron las reivindicaciones que reclamamos los estudiantes. Por parte de las autoridades no estuvo la decisión de llamar a una sesión en forma urgente para debatir la nota que presentó el movimiento que llevó adelante la lucha en Artes", criticó.
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