Los adolescentes, de cuarto año, habían viajado junto a dos profesores una semana a Barcelona para aprender español, en un programa de intercambio.
Una semana en Barcelona para aprender español e intercambiar con chicos de su edad era el motivo del viaje de un grupo de alumnos y dos profesores del colegio secundario Joseph-König de la ciudad de Haltern am See, en el noroeste de Alemania. Las autoridades municipales confirmaron la presencia de los jóvenes (según algunas fuentes eran 12, según otras 16) en el avión siniestrado de la filial de Lufthansa Germanwings.
Inmediatamente, mientras toda Alemania estaba en estado de shock por la noticia del accidente, el colegio cerró sus puertas y se suspendieron las clases para permitir el acompañamiento a los alumnos, padres y docentes más afectados. El resto de los chicos fue enviado a casa.
La municipalidad de Haltern am See, una ciudad de unos 38 mil habitantes cercana a Münster, envió médicos, psicólogos y terapeutas para tratar de contener la desesperación, además de habilitar líneas telefónicas.
Hacía siete años que el colegio Joseph-König tenía un secundario "amigo" en Barcelona, el "Institut Giola in Llinars del Vallès", cerca de Barcelona, adonde viajaban regularmente los alumnos alemanes de las divisiones que aprenden español como lengua extranjera. Los chicos que volvían a casa en el avión de Germanwings siniestrado cursaban el cuarto año de secundario (que en Alemania se llama 10°) y tenían en promedio 16 años de edad.
Doce alumnos catalanes habían visitado Alemania en diciembre pasado, según informa la página web del colegio. Este tipo de viajes de intercambio, en los que alumnos de un país reciben en sus colegios y en sus casas a chicos de otros países, son comunes entre jóvenes alemanes y europeos, sobre todo aquellos que asisten a colegios como el Joseph-König, con ramas de lenguas extranjeras.
Clarín intentó comunicarse con eel colegio catalán. Pero no confirmar ni desmentieron nada. Pero se los escuchaban tremendamente abatidos.
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