RACING 1 - SAN MARTIN (T) 2: Racing tenía la gran chance de alejarse de Central y la Promoción, pero perdió con un mal juego y aún late su temor.
El freno a la racha de ocho partidos sin derrotas llegó en la instancia donde, paradójicamente, el equipo necesitaba despegar y despojarse de gran parte de su preocupación. Sin embargo, los fantasmas regresaron y en racing todos temen porque los tucumanos dividen por una temporada y pueden complicarlo. Además, a Racing le queda un fixture difícil, con dos encuentros como visitante (contra Colón y Gimnasia (LP)) y luego le tocará Boca, tras el parate por las Eliminatorias.
Después de buenas producciones futbolísticas ante Arsenal y Vélez, Racing dio notorios pasos hacia atrás en el juego: tuvo el peor segundo rendimiento en lo que va del torneo, detrás de lo poco que hizo en la caída frente a Tigre. Sin creación ni exactitud en la definición, padeció sobremanera las ausencias de dos jugadores con sangre caliente como lo son Franco Sosa y Pablo Lugüercio. La falta del Payaso, principalmente, desnudó el poco recambio del equipo en ofensiva. Caballero sigue en deuda, Castromán perdió la explosión de otros tiempos (al margen de ser uno de los futbolistas con más técnica del plantel) y Sánchez Sotelo aporta muy poco. Mucho menos como volante por la izquierda, función que cumplió al entrar por Leandro González, otro que no consigue dar el salto.
En este panorama, los murmullos volvieron a escucharse en el Cilindro y los hinchas se fueron empapados de un fastidio compartido con Caruso Lombardi, más cerca que nunca de ellos: al ser expulsado, el técnico observó el partido desde la platea, donde se lo vio protestando y muy nervioso. Una imagen que sintetizó todo.
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