Unas seis hectáreas de pastizales que están situadas en cercanías a las instalaciones del INTA viejo, eran consumidas por un voraz incendio que comenzó a desatarse ayer en la tarde noche.
Alrededor de las 20:30 tres unidades del cuartel de Allen trasladaron a una decena de bomberos hacia el lugar del incendio. Una hora y media después los voluntarios seguían trabajando para apagar el fuego, que se dispersaba con facilidad a causa de las ráfagas de viento.
Las tareas de extinción no eran para nada fáciles y los bomberos se esforzaban al máximo.
Desde la Ruta 65 las llamas podían apreciarse fácilmente y por momentos el humo reducía la visibilidad sobre la cinta asfáltica.
La extensa la superficie arrasada por el fuego generó preocupación entre los vecinos de la zona rural, que anoche temían que algún foco de incendio pueda alcanzar sus chacras.
Desde Roca también partieron varias unidades aunque anoche se informó que el fuego se encontraba controlado gracias a la caída de una tenue lluvia que permitió apaciguar las llamas.
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