La Municipalidad de Capital dice que son un “problema” para ordenar el tránsito cuando no respetan las normas. Por eso, los inspectores desde ayer llaman la atención a los infractores a viva voz. Algunos hasta usan estadísticas para concientizar.
Esta modalidad llamó la atención cuando, hace cinco años, la Municipalidad de Capital decidió poner cerca de 10 inspectores para ello en el microcentro. Ayer, la metodología volvió a aparecer: megáfono en mano, los municipales “escracharon” a los peatones y hasta sorprendieron a algunos difundiendo a viva voz mensajes de concientización con datos estadísticos sobre accidentes.
“El 80 por ciento de las muertes de peatones son por cruzar mal calles y rutas nacionales”, advirtió uno de ellos a una persona que cruzaba mal la esquina de Peatonal y San Martín. La mujer agachó la cabeza y apuró el paso por la vergüenza del escrache. “Estos datos los saqué del diario y me parecen interesantes para llamar la atención a las personas”, explicó uno de los inspectores apostados en el Kilómetro Cero.
En cuanto al contenido del speech que usan, Mario Campos, director de tránsito de Capital, explicó: “Los inspectores reciben capacitaciones permanentemente sobre las normas de tránsito y sobre cómo advertir a las personas. De todas maneras ellos tienen libertad en su discurso ya que muchas veces se establece un diálogo con el peatón o arrojan ciertos datos de lo que van aprendiendo”.
Agregó: “Tuvimos resultados muy buenos con esta modalidad en la que somos pioneros y por eso decidimos sacarla a la calle nuevamente. La gente vuelve a cometer las mismas infracciones y es por eso que los megáfonos están otra vez para educar al peatón”.
Reacciones
El “escrache” consiste, como su definición lo dice, en poner en evidencia y revelar en público a alguien que quiere pasar desapercibido. Los llamados de atención de los agentes de tránsito usan esta modalidad identificando a la persona que comete la infracción. “A la señorita que está cruzando por la mitad de la calle le recuerdo que debe hacerlo por la senda peatonal”, repetía ayer uno de los municipales.
Muchos, ante este llamado de atención, reaccionan con vergüenza y asienten con un gesto. Pero otros lo toman mal y no dudan en reaccionar. “Hay gente que nos trata muy mal y nos insulta cuando les decimos algo. Se trata de un tema cultural y de respetar a la autoridad”, reflexionó uno de los inspectores.
Los Andes estuvo con ellos durante la mañana de ayer y pudo advertir algunas conductas en las que la gente se justifica. Éste fue el caso de un peatón que, ante el llamado de atención, reprochó que si hay autos mal estacionados a él no le podían decir nada por cruzar la calle en diagonal.
Según explicaron los municipales, reacciones como ésas son el común de todos los días. Desde la Dirección de Tránsito aseguraron que el peatón, cuando evade las normas, se convierte en una verdadera problemática para ordenar el tránsito: “Hemos notado un incremento de personas que usan auriculares y andan en su mundo por la calle. A estos también se les llama la atención”, señaló Campos.
Por otro lado, están las personas que sí respetan las normas pero sólo cuando ven el megáfono: “La gente se comporta mejor cuando estamos nosotros pero luego vuelve a cometer las mismas imprudencias”, reflexionó un inspector.
Conductas corregibles
Los malos hábitos, tanto de peatones como de automovilistas, son casi siempre los mismos: “A los que transitan a pie les enfatizamos el respeto al semáforo peatonal y de autos, el cruce por la senda peatonal y les recordamos que no usen el celular si van cruzando la calle”, informaron desde Tránsito.
“A los automovilistas les llamamos la atención cuando no usan el cinturón de seguridad o cuando hablan por celular o usan auriculares. También les insistimos sobre el estacionamiento en doble fila”, agregaron, y cerraron: “Estas acciones se complementan con charlas sobre educación vial que se imparten en los colegios de la Ciudad durante el ciclo lectivo, entre otras actividades referidas a esta temática”.
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