Boca mostró identidad, pasó por arriba a Godoy Cruz, y recuperó la sonrisa. Fue un contundente 3-0, con uno de Riquelme, de penal, y dos de Gigliotti (también mojó desde los doce pasos). Los de Bianchi cortaron una racha de cuatro sin ganar y demostraron que se pueden prender en la pelea.
Los primeros diez minutos de juego tuvieron apenas un personaje relevante: Román. El diez fue amo y señor, y abrió el camino con un inmenso pase para Martínez, que fue derribado por Carranza en el área, permitiendo el primer penal para Boca. Riquelme no falló, y la Bombonera estalló con el 1-0.
Ya en el segundo tiempo, se dio un inicio similar al del primero. Esta vez, quien asistió fue el Burrito, y quien definió fue Gigliotti. Ya con el 2-0, Boca se movió con más tranquilidad, y manteniendo un orden defensivo que no se logró apreciar muy seguido a lo largo del torneo.
Y, para coronar semejante actuación, Colazo se escapó en el área, Carranza lo bajó, vio la roja, y Ceballos sentenció un nuevo penal. Esta vez, Román se lo cedió a Gigliotti, y el Puma respondió con el 3-0. Esperado desahogo, y fiesta azul y oro, para que la alegría vuelva a la Boca.
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