Darío Volonté, el tenor argentino con fama mundial, fue la figura estelar del espectáculo del Jueves Santo que se hizo en el parque temático de Santa Ana. Junto a la franco-yugoslava Vera Cirkovic se lucieron en interpretaciones de clásicos, música popular y hasta un tango. Miles de personas disfrutaron del show con una organización elogiable.
Fue el plato fuerte de un Jueves Santo en un lugar ideal para renovar la fe en contacto con la naturaleza y de paso, disfrutar de un show inusual.
El tenor argentino que actuó en los principales escenarios del mundo, se lució acompañado por músicos misioneros y principales intérpretes del teatro Colón en una noche espléndida al pie de la Cruz de Santa Ana. Hasta la luna se asomó entera para disfrutar de la conjunción de notas y voces afinadas que deleitaron a cerca de tres mil personas que usaron cada centímetro del parque en la ladera de la emblemática cruz.
Destacable fue la eficiente organización lograda para que todos pudieran disfrutar plenamente del espectáculo en un lugar de difícil acceso. La logística diagramada por el ministerio de Educación y la subsecretaría de Gestión Estratégica funcionó a la perfección. El público llegó hasta el estacionamiento en la base del cerro, donde esperaban combis o colectivos que partían raudas hasta la cima, sin apenas demorar unos minutos.
Comentá la nota