Por la voladura de tierra, hace dos meses que no circula el tren entre Bahía Blanca y Patagones

Por la voladura de tierra, hace dos meses que no circula el tren entre Bahía Blanca y Patagones
Desde hace más de dos meses permanece interrumpido el servicio ferroviario entre Bahía Blanca y Patagones. La acumulación de arena en las vías, sobre todo en el sector comprendido entre Cagliero y Casás, en inmediaciones de La Querencia, a unos 40 kilómetros de la Comarca Viedma-Patagones.
Ese punto, donde la ruta nacional Nº 3 dibuja una gran depresión, permanece inundado desde febrero en ambas banquinas tras las primeras tormentas importantes registradas en la región después de la prolongada sequía.

Funcionarios del Programa Ferroviario de la provincia de Buenos Aires se reunirán el lunes con autoridades del municipio de Patagones para tratar de acordar un trabajo conjunto, con aportes de ambas partes para arribar a una pronta solución que permita el restablecimiento del servicio.

Si bien se trabajó durante todo este tiempo con palas mecánicas, tractores y otros equipos no se logró despejar las rutas, según explicó el superintendente de transporte de la Unidad Ejecutora del Programa Ferroviario Provincial, Raúl Kirner.

"Los campos se siguen volando y la arena se acumula en las vías, superando el metro en algunos lugares", sostuvo al considerar que "es complicado" el panorama porque además los médanos se trasladan de un lado a otro.

Estimó que mientras no crezca el pasto no se podrá solucionar el tema porque con pastura se podrán ingresar las máquinas y retirar todo con más facilidad. "De lo contrario ahora sacamos de un lado y se acumula en otro", enfatizó.

Las voladuras de arena en este sector son tan importantes que tornan imposible un control, sobre todo en lugares donde es complicado mantener maquinarias en forma permanente.

Este servicio de pasajeros y encomiendas parte habitualmente los sábados a las 10:40 de Bahía Blanca para arribar a las 17:40 a Patagones, regresando los domingos. La demanda es importante durante la temporada de verano que hasta requiere de la suma de vagones.

Este tramo de ferrocarril tiene además una consideración especial porque es uno de los pocos que se salvó de las privatizaciones.

A pesar de las abundantes lluvias que han caído en la zona desde enero lo que han generado, hasta el momento, es tirar la arena sobre los rieles porque los médanos se han formado muy cerca con el agravante que en esa zona las vías quedan encajonadas en la geografía.

Para Kirner además de que crezca el pasto es importante también que "no se muevan mucho los suelos" en los campos aledaños a las zonas más afectadas.

Agregó que durante los últimos cuatro años de intensa sequía si bien se acumulaba la arena sobre las vías se podían mantener con palas chicas, tractores y retroexcavadoras pero en los últimos meses se tornó imposible con los fuertes vientos y las voladuras mezcla de la falta de lluvia y el desmonte de esos campos, sobre todo entre Stroeder y Patagones, una franja de 80 kilómetros. (Diario Rio Negro)

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