El sistema hídrico une a la localidad de El Tala con la cabecera departamental. Fue cortado a hachazos por desaprensivos.
Según el informe, se trata del tercer acto de vandalismo que soporta desde su inauguración, este acueducto de 16 kilómetros que aportó una gran solución para Malanzán.
Desde el IPALaR se atribuyó el hecho a “quienes aún no entienden que las obras son para la gente” y creen que “destruyéndolas generan el enojo de los vecinos y un grado de disconformismo, contra quienes en definitiva aportaron la solución con el respaldo del Gobierno Provincial”.
Por su parte, el IPALaR restableció el servicio en la misma jornada porque el personal afectado en la zona recorre en motocicletas todo terreno entregadas por el organismo, toda la extensión del acueducto. Esta tarea permitió detectar la rotura del acueducto y el enorme caudal de agua que se estaba perdiendo en los cerros aledaños a la cabecera departamental, con ello dar cuenta de lo sucedido, y en corto tiempo volver a fusionar el acueducto.
Desde el organismo oficial se anunció asimismo que efectuará la denuncia correspondiente “ante quien corresponda sin temer represalias por ello” de quienes “juegan con la necesidad de agua del pueblo de Malanzán solamente para llevar réditos políticos sin importar las consecuencias”.
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