Vándalos nocturnos destruyen nichos en el cementerio de Albardón

Con lágrimas en los ojos una vecina de Albardón se acercó a nuestra redacción para contarnos que hace unos días la tumba de su esposo, sepultado en el cementerio de aquel departamento, fue destrozada.
“El nicho de mi amado hijo en tres ocasiones ha sido violentado y el fin de semana le tocó al de mi marido que hace unos meses falleció”, le contó a DIARIO HUARPE la vecina que pidió el anonimato por temor a represalias de los delincuentes.

“Esta vez nos encontramos con el vidrio roto y el marco de la puerta del nicho arrancado hasta la mitad”, agregó.

Si bien el cementerio de Albardón cuenta con personal del municipio durante el día, que cumple diferentes funciones, por las noches el lugar se convierte en tierra de nadie ante la ausencia de un sereno o de algún personal de seguridad.

Ayer DIARIO HUARPE viajó hasta el cementerio que se ubica al costado de la ruta 40, y charló con Pedro Vargas, el encargado de la necrópolis. “Sí, efectivamente, por las noches algunos entran y hacen destrozos”, corroboró Vargas.

“Algunos lo hacen por daño y otros para robar placas, floreros, crucifijos, es más, la otra vez robaron de una tumba un ángel de mármol”, añadió.

Hace unos meses, el obrador del cementerio fue incendiado intencionalmente y el fuego se llevó palas, tablones, carros y otras herramientas que los empleados ocupan en sus tareas diarias.

A la hora de pensar las soluciones, la vecina propone una guardia policial por las noches, aunque desde el municipio algunos lo ven poco viable, no sólo por lo oneroso del servicio, sino también por lo costoso para conseguir una persona que quiera hacerse cargo del empleo.

De todos modos, a partir de hoy se comenzará a trabajar una idea para llevar la solución definitiva y terminar con los actos delictivos en el campo santo.

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