Unas grabaciones lo involucran en un grave hecho de corrupción. "Es una campaña política en contra mía", dijo Anghileri a 24CON. Escuchá los audios.
El atrincheramiento del ex intendente Marcelo Coronel dentro su despacho quedó no tan lejos en el tiempo. Esa mañana del 10 de marzo, el “soldado” estaba decidido a no dejar su sillón, negado a aceptar la destitución que le había impuesto el propio Concejo Deliberante de General Rodríguez por hechos de corrupción y fraude.
Ese mismo día asumía el flamante Juan Pablo Anghileri, otrora aprendiz de Coronel, y con él se incrementaban las esperanzas de cambio. Pero la felicidad parece haber durado apenas poco más de cuatro meses. Ahora, un nuevo escándalo político hace temblar su gestión porque los concejales, ni lerdos ni perezosos, están a punto de interpelarlo.
Todo comenzó a través de la denuncia penal de Luis Billone, un ex funcionario público del área de Inspección quien afirmó que desde el Municipio, un sospechoso llamado alertó a la empresa de colectivos El Nuevo Ceibo, la única del distrito, sobre los operativos sorpresa que se le realizarían a las unidades.
“Que ellos nos avisen a nosotros o al secretario que vamos a hacer operativos, es ‘top secret’. En ese caso sí se tomarían como prevención, pero que automáticamente se le avise a la empresa que vamos a hacer operativos y que no saquen a la calle las unidades que estén en malas condiciones, es complicidad, es corrupción”, expresó Billone ayer por la tarde cuando se armó el primer revuelo de la gestión Anghileri.
Es que el peso de la denuncia penal, como si fuera poco, se fundamenta en dos audios dados a conocer por FM Positiva que deschavaron la participación en el ilícito de dos altos funcionarios municipales. Billone fue directo: grabó sus conversaciones con Osvaldo Pirani, secretario de Inspección General, y a Sergio Poviña, Director de Tránsito, es decir, el encargado de enviar a los agentes a la calle. Y pisaron el palito. “Se les avisó –dice uno de ellos- y después pregunta: “¿La orden quién la dio?”. “Anghileri”, le contestan. Ambos fueron destituídos por decisión del jefe comunal.
Sin embargo el que ahora deberá defenderse es el propio Anghileri, a quien se lo acusa de haber ordenado el “aviso”, y quien se presentó ayer en el recinto del HCD para dar sus explicaciones del caso. No tuvo éxito, la rabia de la oposición pudo más.
En diálogo con 24CON, el intendente dio su visión: “Lo de las grabaciones me parece que se está desvirtuando. Son de hace dos meses atrás y aparecen ahora, es una cuestión política. Igual voy a esperar que la Justicia actúe”.
Además, más convencido que convincente, expresó: “No tengo nada que esconder. Esto tiene un trasfondo o susto político, es una campaña en contra mía. Porque en el distrito se están haciendo cosas bien, se empezaron a entregar viviendas, a destrabar obras que estaban paralizadas. Es como que hay cierto resquemor con que uno puede ser candidato, pero nunca hablé de candidaturas”.
La situación es grave, sobre todo porque uno de los colectivos de la línea 500 de la empresa El Nuevo Ceibo protagonizó el 17 de marzo un accidente que causó la muerte de dos criaturas y le produjo serias heridas a otra, cuando el vehículo se estrelló contra el refugio en el que aguardaban. De allí salió a la luz que la compañía mantenía en funcionamiento a unidades en malas condiciones, muchas sin los papeles y registros en regla.
Como apoderado de El Nuevo Ceibo figura Alberto López, aunque la empresa es propiedad de Juan Arguissaín, padre de la “Vasca” Adelma, ex diputada provincial por el FPV y ex mujer de Marcelo Coronel.
Fue justamente Adelma la principal rival política de la gestión coronelista, (cuando logró divorciarse de él) aunque por un tiempo siguieron compartiendo el mismo espacio político. Es que la “Vasca” todavía “pesa fuerte” en Rodríguez. Es más, fuentes políticas expresaron a 24CON que también maneja desde las sombras la usina de su padre.
“Todas las unidades hoy están en condiciones. Nunca estuvo la empresa como está ahora, hubo un antes y un después. Lo de las grabaciones tiene que ver con una cuestión cien por ciento política”, reconoció Arguissaín a este medio y abrió el paraguas.
“El día de los operativos los micros no salieron porque fueron los choferes los que no querían salir. No por la decisión de Anghileri, que eso encima a mí no me consta. Hacía poco nos había incendiado un colectivo y habían roto el parabrisas de otro, no salieron por seguridad”, agregó.
El vínculo se deschava
Desde que la “Vasca” se separó de Coronel, no sólo se cambió de trinchera bajo la misma bandera sino que intentó defenestrar su carrera política en varias oportunidades. La guerra duró todo el año pasado, hasta que el ex intendente fue primero suspendido y luego destituido.
Pero Adelma nunca se separó de su Rodríguez querido, ese mismo pago donde aterriza todas las noches luego de trabajar en un organismo de La Plata. Desde la oposición, afirmaron a este medio que fue ella la que le dio el aval, también desde las sombras, a Anghilleri para que ocupe hoy el lugar de su ex pareja. Se habla de un “acuerdo político oculto”.
Es decir, varias versiones apuntan a que Anghileri decidió retribuirle los “favores” prestados a Arguissaín, avisándole sobre un operativo que perjudicaría a la empresa de su padre si constata las irregularidades de los colectivos.
Por lo pronto, el Concejo decidió el martes pasado por la tarde que el miércoles 23 se realizará una votación para determinar si se interpela o no al nuevo intendente.
Aunque la decisión ya está casi cantada, porque la oposición supera en dos bancas a la mayoría. Según el presidente de la Comisión de Legislación y concejal por el peronismo disidente, Sergio Maffía, en el caso que se vote positivamente, “la fecha de interpelación no se puede extender a más de 5 días, es decir que se podría dar principios de julio”.
Por su parte, Anghilleri se prepara para dar batalla, y arremete que está dispuesto a sentarse en el banquillo: “Se usa un hecho tan triste como la muerte de dos chiquitos para hacer una campaña sucia en mi contra”, finalizó.

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