Vivir en el Barro: Familia desalojada tras ocupar vivienda

Vivir en el Barro: Familia desalojada tras ocupar vivienda

Después de las lluvias, alrededor de 26 familias quedaron anegadas en la localidad de San Martín Dos, las calles de tierra ahora parecen de lodo y aún no se secan, salir a “hacer las compras” es toda una odisea para los mayores y los niños se enferman. 

En medio de la desesperación, la noche del sábado dos familias decidieron salir del lugar donde viven y tomaron una vivienda del IPV, la que creían sin dueño. Ayer por la mañana fueron desalojados a la fuerza por la policía con presencia del intendente Luis Rivero y su hijo Jonathan quienes aseguraron ser dueños de los inmuebles. 

Sofía y Susana, madres de las familias que vivieron la situación accedieron a una entrevista con El Comercial, aseguran que no pueden llevar a sus hijos a la escuela por el barro y porque no poseen medio de movilidad. 

“Hace meses que estamos inundados, llenos de barros, es un barro enfermizo porque las nenas mías se enfermaron, nos cansamos de pedir ayuda, el intendente nos decía ‘espera un día más’, ‘¿qué te hace esperar un día más? Y así nos tuvo hasta que se enfermaron mis nenas. Le pedíamos una vivienda, un lugar por lo menos prestado para estar con las nenas, ni van a la escuela por cómo están nuestras calles”, sostuvo Sofía que vive con su marido y tiene tres niñas.

El sábado “fueron con policía, nos forzaron, nos quisieron acusar que se perdieron cosas, a mi marido lo quisieron esposar y llevar preso. Nos sacaron de ahí adentro, mi casa no es un lugar digno, tengo dos nenas y sigo preocupada porque él (Luis Rivero) nos dejó en banda, nos dijo clarito que de él ayuda no vamos a tener” comentó la mujer.

“Sabíamos que esas dos viviendas están abandonadas pero no sabíamos de quien es y no sabemos todavía de quien es porque no nos mostraron papeles de quien es la vivienda. El hijo del intendente (Jonathan) decía ‘es mía, no tengo porque mostrarte algún papel’”, sostuvo

“Pedimos ayuda y nos dijeron que no nos pueden dar ni un tipo de ayuda porque tenemos nuestra casa y nos puede ayudar. Mi casa está con barro, tenemos que entrar y salir con botas, las camas están arriba de ladrillos pero si pisamos mal nos hundimos en el barro, es muy fea mi situación. Me preocupa la escuela de las nenas, no sé cómo sacarlas, no sé cómo vestirlas porque van a llegar embarradas en la escuela y el intendente dijo que no nos va a ayudar” expresó la vecina de San Martín Dos añadiendo que “hay varios inundados, en mi zona somos 5 y con los otros barrios en total somos 26”

Susana quien es madre soltera, también comentó su situación: “Soy separada, tengo tres criaturas que van a la escuela, nunca tuve ayuda de, no tengo casa ni terreno ni sueldo. Por ese motivo fui a meterme ahí”.

“Primero empezaron con mi hermana y después conmigo, nos sacaron brutalmente” de las viviendas del IPV, sostuvo la mujer agregando que sus hijas “ya faltaron toda la semana pasada porque era imposible mandarlas a la escuela, necesito, quisiera un lugar para vivir mejor”.

Para comprar comida “tenemos que salir con short, es imposible andar con pantalón largo o calzado, tenemos que andar en el barro, las criaturas se enferman”.

Sofía y Susana son dos valientes madres que -a diferencia de los demás afectados- se animan a hablar y están dispuestas a hacer todo por sus hijas. Saben que no corresponde pero decidieron tomar las casas para “estar mejor” y dejar el barro; la autoridad más alta del pueblo decidió sacar a estas familias sin darle una solución, ellas esperaban “por lo menos” que su familia sea reubicada en una institución del pueblo pero Riveros determinó que no los ayudaría más, quizá en un momento de bronca porque habían tomado la supuesta casa de su hijo, en la que por cierto no habita pero ¿quién controla a las autoridades y las adjudicaciones? ¿Por qué no se toman medidas ante los temporales? ¿En qué se gasta el dinero que llega para mejorar el pueblo? Son unas de las preguntas que surgen al ver este tipo de situaciones que provocan la indignación de gran parte del pueblo que se expresa a través de las redes sociales y en el lugar en voz baja por miedo a represalias. 

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