Vivir sin agua: cinco días después de la falla sigue la penuria en los barrios

En barrio Hipódromo y Tolosa recién ayer volvía el suministro, pero con muy poca presión
Ana Victoria pasó los últimos tres días casi sin una gota de agua en 18 bis y 521. Con su esposo y su hijo de seis años tuvieron que ir a bañarse a la casa de unos amigos, se vio obligada a llevar la ropa a un lavadero automático del Centro y gastó algo más de 100 pesos en agua mineral para beber y cocinar. Su padecimiento fue similar al de numerosas familias que pasaron varios días a secas o vieron reducido el servicio a grados extremos, con una presión de “hilito”, pese a que Absa informó ayer que las fallas estaban solucionadas.

Después de pasar un fin de semana con las canillas secas y todas las actividades cotidianas condicionadas por la falta de agua, en distintos sectores de Tolosa los vecinos siguieron denunciando deficiencias en el servicio de Absa. Algo similar ocurrió en diagonal 80 y 118 y en 35 y 116, donde los vecinos dijeron padecer la falta de presión en el suministro.

Una de las zonas más perjudicadas por la sequía fue 4 y 521, donde hasta ayer a la mañana los usuarios se quejaron por la falta de agua que con el correr de las horas apareció tímidamente en las canillas a modo de “hilito”.

“Llamamos a ABSA y nos siguen diciendo lo mismo, que hubo una falla en una bomba. Pero la verdad que ya no se qué medida tomar, si ir a Defensa del Consumidor o ir a quejarme a la empresa”, expresó Carolina Funes, una de las tantas damnificadas.

En 8 y 525, Gladys consignó que “desde la semana pasada que no se llena el tanque y estamos con la canilla seca”, y señaló que intentó realizar los reclamos pero que la línea telefónica de la compañía “está siempre ocupada”.

En tanto, en 531 entre 1 y 2 el servicio fue restablecido el lunes por la tarde tras cuatro días de baja presión, pero algunos vecinos se quejaron porque ayer en algunos sectores aún no se había normalizado el suministro.

Por el problema de baja presión también se quejaron los vecinos de 18 bis entre 521 y 522.

En el Centro Corazones Unidos de Tolosa la poca presión del agua fue un tema excluyente entre los socios de esa institución. “Durante el fin de semana no hubo agua y hoy -por ayer- comenzó a venir de a poquito. De todas maneras de las canillas que están cerca de la vereda no sale prácticamente nada”, sostuvo Francisco, uno de los socios de la entidad mientras intentaba reunir algo de agua en un balde.

En otro barrio, Víctor Jiménez, de 35 entre 116 y 117, sostuvo que ayer la prestación comenzó a normalizarse, pero solicitó que se tomen medidas para que no se reiteren los cortes.

Gustavo, un vecino de diagonal 80 entre 118 y 119, fue otro de los damnificados por la falta de servicio. “Unos operarios de la empresa vinieron a medir la presión de la red y me dijeron que en la calle había 8 y medio, muy poca, pero la de mi casa era de sólo 1”, se quejó el vecino.

Cuando preguntó si el problema se solucionaría a la brevedad, le informaron que primero deberían detectar la falla, ya que podía obedecer a la falta de luz en algunos de los pozos proveedores del suministro o a alguna rotura de la red.

MUDANZA CON LOS TOALLONES

“Para beber usé agua mineral y para bañarme tuve que ir a casa de familiares”, dijo el vecino de diagonal 80 y 118.

También estuvo sin agua un edificio de 9 Nº 631 entre 44 y 45. Allí los usuarios expresaron su descontento al encontrarse otra vez con las canillas secas.

Rosa Susana Delon, vecina de uno de los departamentos afectados por el corte, contó que “es un problema recurrente, de todos los días”, y advirtió que “no voy a pagar más por un servicio que no tengo. “Estoy cansada de hacer reclamos”, concluyó

Al respecto, Absa informó ayer por la tarde que “la red ya se encuentra presurizada y el servicio normalizado en su totalidad”.

Por otra parte, los voceros consultados aclararon que se hizo el relevamiento de presiones en la zonas en las que se registraron quejas de los usuarios.

“Los resultados obtenidos fueron los habituales”, se consignó desde la empresa

Comentá la nota