Ante el aluvión de quejas y denuncias los ediles quieren volver a la cuota establecida de $ 676 y aprobar la entrega el jueves para terminar con el conflicto.
El Concejo de Representantes está viviendo horas decisivas para el destino de las casas que fueron construidas por la Nación para paliar el déficit habitacional y terminaron siendo el eje de uno de los conflictos más importantes que tienen sobre la mesa los ediles.
Las 400 viviendas entraron en un camino polémico con los problemas que originó la tardanza de su entrega. A los vaivenes del recibimiento de la obra finalizada y de su adjudicación, se le sumó el reclamo por el monto de la cuota que debían pagar los beneficiarios por mes. Ese pedido, casi inoportuno, ya que se concursó con un monto establecido y por el cual muchos concursantes quedaron afuera del sorteo, terminó generando una rebaja de la cuota de 676 a 543 pesos. Obviamente que el cambio de las reglas post sorteo originó una queja descomunal de quienes se sintieron lesionados en sus derechos, a tal punto, que algunos de los caídos del padrón señalaron que habrían sido estafados porque habían sido sacado de la lista por no poder afrontar esa cuota; sin embargo, sí podían hacerse cargo de 543 pesos mensuales.
En este nuevo escenario que presenta las polémicas 400 Viviendas emergió hoy una nueva denuncia que señalaría que muchos adjudicatarios tendrían casa propia.
Según trascendió a última hora, el presidente del Concejo de Representantes, Daniel Velázquez habría recibido una lista de los nombres de los adjudicatarios que serían propietarios. Algunos serían familiares de dirigentes políticos. Pese a la versión, Velázquez no quiso revelar la información que posee; sin embargo, se supo que mantuvo a última hora de la mañana una reunión a solas con el intendente electo Esteban Avilés, actual edil, y ambos abordaron el tema.
Aparentemente, en ese encuentro, Velázquez le había propuesto a Avilés, volver la cuota a 676, modificar el esquema de los intereses y aprobar el jueves, en la sesión ordinaria, la entrega de las casas, aduciendo que de esa forma se frenaría el problema ya que pareciera que más pasa el tiempo y más se agrava el tema. Pero, por otro lado, Avilés y Raquel Merlino estarían pensando pasar el tratamiento a comisión.
Sobre la situación, un allegado al Concejo dijo que la situación empeoró cuando desde el Gobierno de la Provincia politizó la entrega, -refiriéndose a la presencia del ministro de Gobierno, Carlos Caserio, en una reunión realizada el pasado viernes con los adjudicatarios donde se resolvió bajar la cuota de 676 a 543 pesos-. La misma fuente, cercana al intendente electo Esteban Avilés, dijo que fue una jugada política de campaña del PJ.



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