Las viviendas, otra vez en la polémica

Las viviendas, otra vez en la polémica
El IPV cuestionó el monto de las casas prefabricadas que Pérez impulsa en Mendoza. Desde la UCR dicen que buscan ganar tiempo para poder entregarlas antes de las próximas elecciones legislativas.
Se armó un contrapunto en el seno del Gabinete provincial. La cuestión es una diferencia en los precios de la vivienda industrializada, que en principio el oficialismo quiere introducir como alternativa para la erradicación de villas. Este contrapunto habría dejado al desnudo una sola ventaja a favor de las prefabricadas: el tiempo de construcción. Este dato lo toma la UCR para fustigar al oficialismo: dicen que el gobierno necesita hacer casas rápido, "para entregarlas antes de las elecciones".

Quien aseguró acerca de los motivos para empezar a hacer viviendas industrializadas fue el diputado Roberto Infante, quien pedirá que el titular del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), Omar Parisi, explique en la Legislatura el costo real de las soluciones habitacionales que piensan levantar con el sistema prefabricado y la vida útil de los materiales.

La historia de las casas construidas con paneles premoldeados empezó la semana pasada, cuando Francisco Pérez solicitó a los intendentes municipales que adecuaran los códigos de construcción de cada comuna, para que se puedan hacer casas de este tipo, actualmente no permitidas por la normativa vigente. Los Andes publicaba el 14 de febrero que esas casas servirían para "dar respuesta inmediata, en unos 45 días, a situaciones difíciles de conflicto social".

La historia continuó con el ministro de Infraestructura Rolando Baldasso diciendo este fin de semana a Diario Uno que las viviendas premoldeadas costarían 120 mil pesos, aproximadamente la mitad de lo que cuesta hacer una de material. Así pues, el argumento de las industrializadas comenzaba a tener peso específico propio.

Pero, ayer el titular del IPV Omar Parisi detallaba los costos de construir las tradicionales casas del IPV y aseguraba que la diferencia no era tan elevada, como había indicado Baldasso. Según Parisi, la obra financiada por el IPV cuesta 180 mil pesos. Se trata de casas de 55 metros cuadrados que se entrega con contrapiso (sin cerámico, salvo en el baño que va completo, con azulejos) cocina con azulejado y mesada y lavandería exterior con bacha.

A ese precio hay que sumarle el costo de la urbanización. ¿Qué se entiende por urbanización? cordón, banquina y cuneta, alumbrado público, alcantarillas en los cruces de calles y el tendido de los servicios de luz, gas, agua y cloaca. "Eso cuesta unos 45 mil pesos por lote", detalló Parisi. A eso hay que sumarle el costo del terreno, que es variable, según la zona dónde se vaya a construir, pero por el IPV, ese costo es más barato que el de mercado.

Así es que, según Parisi, las viviendas industrializadas no tienen diferencia con las clásicas de material, teniendo en cuenta que los costos no incluyen ni urbanización, ni lote.

La clave: el tiempo de obra

Parisi sí admitió que la gran ventaja es el tiempo de obra, que permitiría entregar barrios enteros en tres meses o menos. Y esta afirmación fue el gran argumento para el legislador radical.

Según el titular del IPV, la realización de la obra en menor tiempo, permite bajar los costos provocados por la inflación, además de que se puede iniciar el recupero del préstamo a los tres meses de entregada la solución habitacional, aunque también implica que el IPV desembolse el total del dinero antes; es decir, cuando la obra requiere más tiempo de concreción, el pago de certificados se estira en el tiempo; cuando los tiempos son más cortos, los certificados de las etapas de construcción son más cortos.

Pero el tiempo de entrega se vuelve clave y más en un año electoral, al menos a la vista de la oposición. "Para el Gobierno hay ciudadanos de primera y de segunda. A quienes habitan en las villas se les entregarán soluciones habitacionales de chapa, ya que esto les permitiría entregar en pocas horas un techo".

El argumento es que el Gobierno podrá entregar más viviendas de las que entregarían con el sistema tradicional.

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