Las 400 Viviendas: Un barrio que vive a cuentagotas

Las 400 Viviendas: Un barrio que vive a cuentagotas

El municipio y la Provincia comparten responsabilidades en el estado de las viviendas, y son los grandes responsables por la odisea de vivir en una zona donde sobra la tierra y falta todo.

Los vecinos del barrio 400 Viviendas saben de la lucha para lograr que el municipio y la provincia solucionen las falencias. Desde el comienzo de las obras, la construcción del barrio estuvo signada por demoras, irregularidades y muchos interrogantes, que lejos de solucionarse con la inauguración de los inmuebles, se potenciaron cuando los ciudadanos se instalaron en el sector. El municipio y la Provincia comparten responsabilidades en el estado de las viviendas, y son los grandes responsables por la odisea de vivir en una zona donde sobra la tierra y falta todo.

Tras una demora de varios años, las casas fueron construidas por el gobierno provincial pero recién entregadas a los beneficiarios a fines del 2011, antes que el ex intendente radical Carlos Felpeto abandonara su cargo. Sin embargo, desde que tomaron posesión de sus viviendas, los que resultaron sorteados no tuvieron paz. Todo comenzó cuando se conoció que el barrio quedó atrapado en una "zona gris", por lo tanto, no pertenece ni a la comuna de Cabalango ni al ejido de Carlos Paz, lo que también atentó contra las prestaciones de los servicios públicos.

No sólo las casas no se encontraban en las mejores condiciones cuando fueron inauguradas (algunas habían sido saqueadas y otras no estaban terminadas), sino que además existen problemas vinculados al servicio de cloacas (una planta de tratamiento se encuentra en el ingreso al caserío), a la falta de pavimento (más del 80% calles se encuentran anegadas cuando llueve), los casos de inseguridad, la falta de patrullaje y los problemas con la energía eléctrica.

Necesidades urgentes

 

Fabián García acercó el reclamo de los vecinos al Concejo de Representantes y declaró: "Las soluciones no llegan, el tema principal del barrio es el asfalto. La forma que tiene el barrio hace que la lluvia destroce todas las calles, pero la solución no es pasar máquinas todos los días. Necesitamos la pavimentación, es terrible lo que pasa. También necesitamos un espacio verde para que los chicos puedan jugar, porque no tenemos plazas. Ni hablar de las cañerías, porque no son de buena calidad y se viven rompiendo". "El agua se corta siempre, tenemos cuatro horas de agua por día. Cada vez que hay sequía, los primeros perjudicados somos nosotros. Y la planta de cloacas larga un fuerte olor y libera los desechos hacia Colinas"; agregó el vecino.

Fernando es un vecino del barrio y aseguró: "Estamos abandonados acá. Nos dieron las casas sin nada y ninguno de nosotros tenía dinero para encarar las reformas que debieron hacerse. Hay casas que no tenían las tejas, otras estaban sin la mesada y habían sido destrozadas. Nosotros firmamos porque teníamos la urgencia de tener un techo propio, pero es vergonzoso lo que han hecho con nuestras casas. Y los servicios son un desastre, tenemos cloacas, pero hay casas que no estaban conectadas y durante mucho tiempo, los líquidos cloacales de la planta de tratamiento corrían por las calles y terminaban cayéndose al arroyo Las Catitas".

"Estábamos muy preocupados porque necesitábamos las casas y no nos dimos cuenta que se estaban llenas de cosas raras, (Carlos) Felpeto nos engañó y entregó todo mal hecho para poder inaugurar el barrio antes de dejar el gobierno y quedar como el héroe. La Provincia dice que ellos pusieron la plata, pero que la obra la hizo el municipio, y parece que se robaron la plata e inauguraron una obra todo mal hecha"; contó Marcela, en declaraciones a El Diario.

Ahora los vecinos vuelven a la carga de una lucha que no se detiene. Pedirán al intendente Avilés por los servicios, la seguridad y las cuotas que pagan. El 2014 será otro año para recuperar lo que debió hacerse desde el principio, para terminar lo comenzado y convertirse de una vez para siempre en el barrio prometido en los papeles.

 

Un barrio sin centro vecinal

 

Como el barrio se encuentra en una zona gris, que no pertenece al ejido de Carlos Paz, los vecinos no cuentan con un centro vecinal que canalice sus necesidades más urgentes. "Son gente que plantea los reclamos de forma individual, Hubo varias asambleas, pero se disolvió todo, porque la gente no participaba de las reuniones. Todos se quejaban, pero la gente no se unía para luchar por las necesidades del barrio"; completaron ayer los voceros consultados.

 

La polémica de las cuotas

 

Las cuotas que mensualmente abonan los beneficiarios de las 400 Viviendas es un tema que también alimenta la polémica, ya que los vecinos sostuvieron que no se ejecutaron las obras necesarias pese a que pagan más. "Nosotros pagamos una cuota mensual de $716, de los cuales la Provincia dice que se queda con $216 para recuperar la inversión, mientras que el municipio se queda con los otros $500 restantes. Lo que nosotros queremos saber es qué se hace con ese dinero, porque en teoría ese porcentaje se destinará a la ejecución de las obras públicas en el barrio. Pero es algo que no pasa y se han hecho pocas cosas"; finalizó Fabián.

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