Viviendas agrietadas por el paso los colectivos

Viviendas agrietadas por el paso los colectivos
La avenida Monseñor Sueldo, situada hacia el extremo norte de la Capital, es literalmente un dolor de cabeza para los vecinos, principalmente para aquellos que habitan en el barrio 140 viviendas norte.

La arteria, sin pavimentar, no solo se transforma en un río cada vez que llueve, también se llena de baches y pozos provocados por el constante paso del transporte público de pasajeros, sin que se lleven a cabo tareas de mantenimiento.

La avenida corre en sentido este - oeste a través de unas 12 cuadras aproximadamente, ninguna de las cuales denota que se haya llevado a cabo al menos un mínimo trabajo de refacción.

Al cabo de un recorrido por la zona, los vecinos señalaron a LA UNION que los principales inconvenientes tienen que ver con la transitabilidad en la avenida, ya que prácticamente en todo el año está rota por el paso de los micros de pasajeros.

A ello sumaron que en estos últimos días, a causa de las lluvias, los pozos se convirtieron en lagunas, que obligan a los conductores a realizar peligrosas maniobras para esquivar los enormes y profundos pozos. A su vez, indicaron que cada colectivo que pasa por esas lagunas provoca que el agua termine metiéndose en sus viviendas.

Grietas

Además, los vecinos sostienen que a raíz del tránsito permanente de los micros, se producen vibraciones que han comenzado a afectar algunas viviendas. Es así que en algunas edificaciones ya se observan agrietamientos en las paredes frontales, que los pobladores atribuyen al tránsito pesado.

Por ese sector del norte, circulan micros de la empresa “El Nene”, de las líneas 104 y 106. Los vecinos piden a las autoridades que se acerquen al barrio, que no tiene aún 10 años de antigüedad, para solucionar el problema.

Comentá la nota