Vivienda acusa al municipio de anteponer cuestiones políticas para autorizar obras

El Instituto de Vivienda, la Municipalidad de Resistencia y los concejales capitalinos continuaban ayer envueltos en una fuerte puja por la paralización de las obras de construcción de seis nuevos barrios en la zona norte de la ciudad.
"Con esta medida fueron suspendidos obreros, se demorarán las viviendas. No se puede anteponer cuestiones políticas en este tipo de obras porque son importantes para todos los resistencianos", reprochó el presidente del Ipduv, José Benítez, cuestionando a la gestión de Aída Ayala.

Oficialmente la municipalidad frenó la construcción de 755 viviendas alegando que no se cumplieron los trámites necesarios y no está aprobada la urbanización, pero desde la provincia afirman que el trasfondo del conflicto es político.

Ayala mantiene una tensa relación con el gobierno provincial y con los ediles opositores, que denunciaron la construcción de los barrios sin el aval del Concejo y que en la semana que pasó hicieron una presentación contra la intendenta por la tercerización de servicios. Además, el PJ habla de redistribuir el Fondo Sojero entre los municipios, con la intención de bajar la cuota que por ese concepto percibe la intendencia de la capital.

Pulseada partidaria

El plan de urbanización comprende el área entre las rutas 11, Nicolás Avellaneda y las defensa contra inundaciones. Dentro de este enclave hay proyectos de zonas fabriles y de barrios residenciales.

"La ciudad crece hacia el norte, debemos cuanto antes tener definido todo el plan de urbanización, pero necesitamos que la provincia y la APA hagan la parte que les corresponde", señaló Ayala antes de que estallara el conflicto.

Todos reconocen que para destrabar el problema desde el punto de vista técnico sólo es necesario que se presente un plan de desagües, que es facultad de la provincia; pero políticamente hay más tela por cortar.

El presidente del Instituto de Vivienda, José Valentín Benítez, le dijo a NORTE que "no se comprende por qué la comuna paralizó las obras, más cuando el miércoles hubo una reunión para solucionar este problema".

Reunión con empresarios

No fue el único encuentro ya que días antes funcionarios comunales, concejales y las empresas dialogaron sobre la obra. El concejal del ARI, Rafael Kadlec, manifestó que "si está el plan de desagües, los peronistas y yo aprobaremos la urbanización".

"Queremos evitar que se repita lo que pasó con las viviendas que están al lado del barrio Barberán, donde los vecinos se inundaron con las últimas grandes lluvias", relató a NORTE el concejal.

Por su parte, voceros comunales dejaron entrever que la intendenta ordenó a su equipo trabajar con la provincia para acelerar la presentación de la documentación que hace falta y, por el otro lado, con los ediles oficialistas avanzar con una ordenanza sobre el asunto, que sería presentada antes de la sesión del martes.

"Creemos que en poco tiempo más se podrán continuar construyendo estas 755 viviendas, sólo es cuestión de que todos se pongan a trabajar para presentar los planos que aún no están en el expediente", relató la fuente consultada.

Todos manifestaron su fuerte voluntad para destrabar el conflicto rápidamente, pero dependerá de que la documentación que falta sea entregada en tiempo y forma.

La posición de Vivienda

Pero para Benítez hay otras motivaciones por parte de la comuna, porque técnicamente no habría problemas. Por eso apuntó contra la intendenta y sus funcionarios. "Habría que analizar esta medida en otro plano", dijo.

El titular del Ipduv dijo que "es responsabilidad de la municipalidad tener el plan director de desagües, la intendenta debe dejar de culpar a los demás y ponerse a trabajar por el beneficio de la ciudad".

Agregó que "por lo general con la presentación de la primera carpeta la municipalidad autoriza las viviendas, y es la primera vez que se frena una obra de esta naturaleza porque falta documentación".

Benítez planteó que "la obra tenía el visto bueno preliminar, no entiendo por qué se hizo la clausura pocos días después de que mantuviésemos una reunión con los funcionarios de la intendencia. Habíamos acordado terminar con los trámites que faltaban".

"Con esta medida quedaron suspendidos obreros, se demorarán las viviendas. No se pueden anteponer cuestiones políticas en este tipo de obras que son importantes para todos los resistencianos", destacó.

También señaló que "mucha gente ya tiene comprado los terrenos a través de los sindicatos, no entiendo cómo la comuna tomó esta decisión. Como sea, continuaremos buscando la solución al conflicto", dijo.

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