El estado de salud de la mujer de Glew que fue traslada el lunes al Instituto del Quemado de la Ciudad de Buenos Aires con heridas en el 50 por ciento de su cuerpo sigue siendo "muy delicado". Su madre aseguró a Info Región "que estuvo al borde un paro cardíaco" y que temen por su vida. Su familia sostiene la acusación contra su pareja.
La mujer había ingresado el viernes al Hospital Lucio Meléndez de Adrogué con gravísimas quemaduras, y su entorno culpa a su pareja, que sin embargo sostuvo que fue ella misma la que se roció con alcohol y se prendió fuego. El hecho, de este modo, se parece a otros tantos que lamentablemente ocurren y repiten una historia llena de dudas, con una sola realidad: la verdad de lo que pasó intramuros en estos caso no siempre se llega a descubrir.
Viviana fue trasladada al centro de salud porteño el lunes, cuando los médicos decidieron pedir que la derive para que pudiese tener mejor atención.
Irma Sandoval, la madre la mujer aseguró ayer a Info Región que no ven ella ninguna mejora y que temen por su vida, porque “tiene los pulmones prácticamente tomados” y el jueves “estuvo en riesgo de infarto”.
“Las quemaduras son muy profundas y le van a hacer muchas operaciones. También sabemos que necesitará más transfusiones”, añadió Irma sobre el estado de su hija, al tiempo que reiteró la acusación hacia su yerno, que además es el padre de sus dos nietas de hijas de 11 y 5 años.
“No sé que está esperando la Justicia para detenerlo”, manifestó la madre de la víctima y aseguró que le impidió al hombre visitarla en el hospital: “Quiso ir a visitarla pero no lo dejamos, mi hija está entre la vida y la muerte por culpa suya”, acusó. Por el momento, las dos pequeñas están al cuidado de su abuela paterna. No obstante, Irma expresó su intención de hacerse cargo de ellas. Según aseguró, “ya existe una denuncia por maltratos” contra el hombre y recordó que su hija “se había separado ya porque la maltrataba” aunque “hacía un mes habían vuelto, porque él la presionaba mucho”.
“Ella le decía que se vaya, pero él volvía todos los días”, relató.
El hecho ocurrió el viernes alrededor de las 2 de la madrugada, cuando Viviana y su pareja, de 33 años, se encontraban en la planta alta de su casa, situada en Santa Clara al 1900, de Glew. Cuando la policía y la asistencia médica llegaron a la vivienda, la pareja de la víctima relató que ambos discutían acaloradamente en su dormitorio, y que en ese marco la mujer “agarró una botella de alcohol que solía utilizar para hacerse masajes en las piernas, se roció a sí misma y luego se prendió fuego”.
Antes de ser trasladada de urgencia al hospital de Adrogué, la mujer le ratificó a la Policía la versión que dio su pareja. Por esta razón, y al no haber hasta el momento otros elementos de sospecha en su contra, el hombre no fue detenido.
Hasta ahora no hay novedades en el caso, pero el hecho es investigado por el fiscal Fernando Semisa, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 12 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, quien ordenó llevar a cabo una serie de peritajes en la casa de la pareja, como entrevistar a los familiares y allegados para conocer cómo era la relación de pareja.
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