La segunda candidata a diputada por el FPV habló de malos tratos y falta de respeto de los dirigentes del FpV. Admitió que no tiene diálogo con Norberto Yauhar y dijo que después de las PASO no volvió a hablar con Néstor Di Pierro, su referente histórico. Con duros cuestionamientos internos hacia el sector partidario, sugirió que su continuidad en la candidatura pende de un hilo.
Se habló y mucho en las últimas semanas del bajísimo perfil de Viviana Navarro durante la campaña electoral, y no faltaron incluso las especulaciones periodísticas que señalaron directamente que la “escondían”. De hecho, en muchos de los afiches de campaña ni siquiera aparecía.
Viviana Navarro decidió decir su verdad ayer y lo hizo con fuertes críticas a la dirigencia del FpV, planteando por ejemplo que pese a ser autoridad partidaria (es vicepresidente del PJ) no era convocada a las reuniones y que solo pudo participar de la que se efectuó tras las PASO en la casa de Playa Unión de Yauhar porque la invitó telefónicamente Martín Buzzi. “Incluso cuando llegué, muchos me miraron como diciendo ‘¿qué hacés acá?’” planteó.
“TE ESCONDEN”
“Acá es muy claro lo que pasa: hay dos o tres que manejan el Frente y no saben cómo tratar a una mujer en la política o temen que los puedas tapar, entonces te esconden, te ningunean o te maltratan. Si me quieren reconocer como candidata que lo hagan y si no es un problema de ellos”, dijo Navarro, quien añadió que en términos de campaña recibió el apoyo de quien menos lo esperaba, mencionando puntualmente al gobernador Martín Buzzi como el único que tuvo la deferencia de mantener conversaciones para estar al tanto de su situación o requerimientos.
En esos términos, planteó que recibió incluso apoyo desde el dasnevismo, cuando como contrapartida no mantiene ningún tipo de diálogo con su compañero de boleta, Norberto Yauhar, y que mientras ella recorría la provincia en un vehículo que apenas puede moverse él lo hacía en “naves espaciales”.
Respecto de su referente histórico, Néstor Di Pierro, dijo que no habla con él desde unos días después de las PASO y que esa última conversación había sido en muy malos términos.
Con relación a la conducción del FpV, cuestionó que “son todos caciques” y que por eso no hay conductor. Desmintiendo la imagen de horizontalidad, Navarro subrayó que “es mentira eso de que todos conducen, ninguno conduce: todos pasan el tiempo midiéndose y viendo quién puede más. Midiéndose no sé para qué si este es un proyecto colectivo, no personal”.
Tras ello cuestionó que se trata de un grupo de hombres que peinan canas que están acostumbrados a manejarse de una manera, “mal, pero es así” y que no saben tratar a una mujer. “Se meten en mesas de hombres, se creen los dueños de la verdad, nunca preguntan qué opinas, qué pensás, qué te pasa” criticó, para añadir que si no dejan de mirarse el ombligo y correr la carrera 2015, no van a superar este 2013.
Fue en los mismos términos que planteó altos niveles de soberbia en esa misma conducción, y disparó que les fue tan mal en agosto por habérsela “creído” y subestimado al resto por lo que planteó como necesidad un sinceramiento y “barajar y dar de nuevo” para poder dar otra impronta a la campaña venidera.
“Antes del 11 de agosto no estaba cómoda y ahora menos, pero eso no significa que uno se vaya cuando las papas queman” dijo la concejal, afirmando que cree en el proyecto nacional, que este debe ser profundizado y que es en esos términos que no se arrepiente de haber aceptado la candidatura, pero que tiene enfrente dirigentes “que se creen los protagonistas, te ningunean y te maltratan”.
Fue así que aseguró que hará lo que deba hacer y lo que pueda y que respeto y consideración es lo que necesita para seguir adelante. “No sé si quiero estar, esa es la verdad. No quiero que crean que es porque nos fue mal, es un compromiso que yo asumí, pero no me merecía las faltas de respeto que tuve durante toda la campaña antes del 11 de agosto”, culminó Navarro.



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