Marcelo Leguizamón, quien quedó a cargo de las hijas de Gladys González (27) una de las dos víctimas del “asesino al volante” y exempleado de Migraciones, Gonzalo Slamovits, continúa reclamando justicia, al tiempo que reveló que al no tener trabajo, no puede mantener a su familia y no puede costear un abogado para que impulse la causa contra el doble-homicida.
Pasaron cinco meses de la “picada mortal” que protagonizó el “asesino al volante” Gonzalo Slamovits (32), un exempleado de Migraciones que conduciendo borracho a 130 km/h, atropelló y mató a Yanina Galarza (20) y Galdys Mabel González (27) El siniestro tuvo lugar en la avenida Alicia Moreau de Justo, a la altura del Centro de Cazadores, el pasado 7 de febrero, cuando las víctimas se disponían a subir a un remisse cuando fueron embestidas por el sujeto que estuvo internado y aguarda el juicio en libertad. Este mediodía, Marcelo Leguizamón, el viudo de González, pidió asistencia laboral o económica para poder mantener a sus hijas –ahora huérfanas-, al tiempo que insistió en su pedido de justicia.
Leguizamón dijo que pasa por serias dificultades económicas, a tal punto que le cortaron el servicio de agua potable. Aunque “me ayudaron con la luz solidaria”, la situación es crítica y “se mes están escapando las cuentas y quería la ayuda de la gente, una changa o un trabajo”, pidió el joven que perdió a su esposa por la irresponsabilidad y temeridad del exempleado de Migraciones, que recuperó su libertad en Junio, porque el Juzgado de Instrucción nro. 3 le levantó una caución de 500 mil pesos.
Asimismo, el joven puso en duda lo declarado por el Ministro de Gobierno y ahora candidata a diputado nacional Jorge Franco, respecto del funcionamiento de las cámaras de seguridad y de la realización de controles en la ruta ex213. “En esa fecha se dio a conocer que hubo cinco controles”, comentó Leguizamón, quien puso el foco en la falta de pruebas contra el criminal Slamovits, que tenía 1,13 gramos de alcohol en sangre, al momento de asesinar a las dos mujeres.
El joven reveló por otra parte que aún no se cumplió con el compromiso del Ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, quien le prometió un puesto en la Dirección de Migraciones, como una especie de compensación por lo ocurrido con el exempleado y “asesino al volante”. “No pude hablar ni con Daniel Domínguez ni con Walter Fernández, los dos encargados de Migraciones”, aseguró Leguizamón.
Finalmente, el viudo vinculó la lentitud de la Justicia respecto de Slamovits, con algún tipo de protección, porque “es hijo de un político. No tengo la plata para pagar a un abogado”, concluyó el hombre.
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